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Orgullo mexica: científicos usan conocimientos prehispánicos para curar enfermedades mentales

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Uno de los patrimonios inmateriales más importantes que nuestros antepasados nos dieron como herencia son los conocimientos de medicina tradicional y herbolaria, los cuales se han ido compartiendo de generación en generación y varios de ellos siguen vigentes hasta nuestros días, hoy conoceremos cómo la medicina occidental ha utilizado estos conocimientos para tratar diversas enfermedades mentales.

La medicina tradicional mexicana tiene profundas raíces en las culturas prehispánicas, donde se practicaba un enfoque holístico de la salud. Civilizaciones como los nahuas y los mayas creían en un equilibrio entre fuerzas corporales, naturales y sobrenaturales para mantener la salud.

Este conocimiento ancestral se transmitió a lo largo de los siglos, a pesar de la colonización y la desvalorización de las prácticas indígenas.Entre los principales remedios que se siguen utilizando hoy en día, destacan el uso de plantas medicinales. Por ejemplo, la sábila se emplea para tratar quemaduras y problemas digestivos, mientras que el epazote es conocido por sus propiedades para aliviar cólicos y parásitos intestinales. La manzanilla es otra planta popular, utilizada para calmar malestares estomacales y como sedante natural.Además, la medicina tradicional mexicana incluye prácticas como los masajes y el uso de rituales para sanar el cuerpo y el espíritu. Este sistema de salud no solo se basa en la farmacología, sino también en la conexión cultural y espiritual de las comunidades. La medicina tradicional sigue siendo un recurso valioso en la atención de la salud en México, coexistiendo con la medicina moderna y enriqueciendo la diversidad cultural del país.

Lecciones de las civilizaciones prehispánicas para la medicina occidental en el tratamiento de enfermedades mentales

El Codex Vindobonensis Mexicanus 1, un antiguo documento mixteco, revela cómo las culturas mesoamericanas utilizaban alucinógenos para fines rituales y curativos. De manera similar, en 2008, antropólogos hicieron un sorprendente hallazgo en una cueva de los Andes bolivianos. Entre los escombros, encontraron una pequeña bolsa de cuero perteneciente a un chamán de la civilización Tiwanaku, un imperio precolombino de más de 1,000 años de antigüedad.

En el interior de esta bolsa, los investigadores descubrieron diversos objetos relacionados con el uso de sustancias psicoactivas, como un tubo para inhalar, espátulas para triturar semillas y restos de compuestos como cocaína, psilocina (de los hongos mágicos) y los ingredientes básicos del té de ayahuasca. Este descubrimiento ha abierto una ventana única para comprender la relación entre las civilizaciones antiguas y el uso de alucinógenos, lo que despierta un interés creciente en la medicina moderna.

Psicodélicos y la medicina moderna

En el mundo occidental, sustancias como el MDMA (éxtasis), el LSD, la psilocibina y la ketamina han ganado atención como posibles tratamientos para trastornos psiquiátricos, incluyendo la ansiedad, la depresión y el abuso de sustancias. Los defensores de estos tratamientos sugieren que los psicodélicos pueden ofrecer una nueva perspectiva para tratar lo que se ha denominado «enfermedades de la desesperación», como el suicidio, la sobredosis y el alcoholismo, cuando se combinan con terapias psicológicas.

Medicina prehispánica, créditos a ADN 40

No obstante, este enfoque ha sido criticado por algunos que consideran que el uso de estas sustancias puede ser potencialmente dañino si no se maneja con cautela. A pesar de las controversias, el campo emergente de la medicina psicodélica sigue evolucionando, y hallazgos como el de la bolsa chamánica de los Andes brindan un contexto histórico que puede ayudar a dar forma a su desarrollo.

La visión de las culturas indígenas sobre los psicodélicos

A diferencia de la perspectiva moderna, donde los psicodélicos se usan principalmente para tratar trastornos mentales, las civilizaciones antiguas los veían de manera muy diferente. Según Yuria Celidwen, académica de la Universidad de California-Berkeley, el concepto de «psicodélico» es principalmente occidental. En muchas culturas indígenas del Sur Global, estas sustancias han sido utilizadas durante siglos no solo en rituales, sino también en la vida cotidiana como medicinas espirituales.

«En Occidente, se utilizan para tratar problemas de salud mental», explica Celidwen, quien tiene ascendencia indígena nahua y maya. Sin embargo, en las comunidades indígenas, el uso de estas plantas abarcaba mucho más que tratamientos médicos. Por ejemplo, si alguien en la comunidad perdía un objeto valioso, acudía al curandero para obtener ayuda, lo que muestra cómo estas prácticas eran parte integral de la vida diaria.

El rol de las medicinas espirituales en las civilizaciones antiguas

Aunque existen evidencias del uso de sustancias psicoactivas para curar enfermedades, su propósito en las culturas indígenas iba más allá. Las medicinas espirituales jugaban un papel clave en la cohesión comunitaria, los rituales sagrados, los cuidados paliativos, la exploración de la conciencia y la creatividad. Más allá de su función curativa, facilitaban el bienestar espiritual y emocional, promoviendo una conexión profunda entre las personas y su entorno.

En este sentido, la medicina occidental tiene mucho que aprender de las prácticas ancestrales, no solo en cuanto al uso de los alucinógenos, sino también en la forma en que estas civilizaciones entendían el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.


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