Los astronautas ahora podrán incluir asteroides en su dieta, según este plan revelado por científicos

Los viajes al espacio son complicados de realizar en varios aspectos, pues no es lo mismo que cuando viajamos por medio de cualquier transporte que se encuentre dentro de nuestro planeta.
Entre las dificultades que se presentan están la sensación de aislamiento, provocar efectos psicológicos, falta de energía y resentir la carencia de todo lo que se requiere para vivir tranquilamente y en bienestar.
Cuando se planean misiones espaciales a mediano o largo plazo, otra de las principales dificultades, además de la falta de gravedad o la radiación que experimenta el cuerpo, son las reservas de comida.
Al momento de hacer estos viajes, lo que se busca es que los alimentos se conserven en buen estado durante todo el tiempo que duren dichas misiones, y en ocasiones, las provisiones pueden ser insuficientes.
Por ello es que un equipo de científicos del Instituto de Exploración de la Tierra y el Espacio de la Universidad Western han revelado una nueva forma de producir alimentos que los astronautas podrían consumir en sus viajes al espacio.
Este nuevo descubrimiento menciona que se ha descubierto una nueva forma de producir biomasa combustible, lo que significa que se podrán producir alimentos utilizando microbios y compuestos orgánicos que están disponibles en los asteroides.
El propósito de este nuevo descubrimiento es que se pueda producir y almacenar comida suficiente para aquellas misiones que deban alcanzar los confines del sistema solar o incluso mucho más allá.
“Para explorar profundamente el sistema solar, será necesario depender menos del cable de reabastecimiento a la Tierra”, menciona uno de los autores del estudio.
Este nuevo método ayudaría en gran manera a que las misiones sean mucho más sostenibles, ya que, actualmente, la Estación Espacial Internacional (ISS), es una de esas misiones que dependen del abastecimiento desde la Tierra.
Esto resulta muy costoso y, además, transportar todo lo necesario hasta el espacio es complicado, además de que la agricultura espacial, aunque es posible, también es complicada, por lo que lo más viable es que se encuentre una fuente de alimentos más “local”, es decir, recurrir a los asteroides.
Su solución necesita el uso de altas temperaturas para descomponer los compuestos orgánicos que se encuentran en los asteroides en entornos sin oxígeno, lo que se conoce como pirólisis. Los hidrocarburos que resultan podrían ser utilizados por microbios que consuman el material orgánico y produzcan biomasa de valor nutricional para humanos.
El estudio realizado se centró en el tipo de asteroides llamados condritas carbonosas, los cuales contienen hasta un 10,5% de agua y cantidades sustanciales de materia orgánica, y entre estos asteroides se encuentra Bennu.

Sin embargo, los expertos aún no han trabajado con muestras reales de asteroides, sino que primero intentan calcular el rendimiento potencial de alimentos que se podrían producir por medio del uso de los métodos sugeridos, así como la cantidad total de asteroides que se requieren para obtener estas cantidades.
Eric Pilles, autor del estudio, estima que lo asteroides como Bennu podrían utilizarse para producir entre 50 y 6550 toneladas métricas de biomasa comestible con calorías suficientes para sustentar entre 600 y 17 mil años de vida de los astronautas.
Este mínimo se basa en que solamente los hidrocarburos alifáticos se conviertan en alimentos, mientras que el máximo requiere que se utilice toda la materia orgánica insoluble.
Y es de esta manera que se planea utilizar la minería de asteroides como método para revolucionar los viajes espaciales de larga duración, en la que los astronautas no deban depender de los viajes de reabastecimiento desde la Tierra.
No obstante, se necesitan más estudios y análisis para descubrir cómo extraer y procesar los asteroides durante las misiones y si este alimento obtenido es apto para consumo humano, sin olvidar que también debe tener un sabor apetecible.
“Basándose en estos resultados, este enfoque de utilizar el carbono de los asteroides para proporcionar una fuente de alimentos distribuida para los humanos que exploran el sistema solar parece prometedor, pero hay áreas sustanciales de trabajo futuro necesarias”. Concluyen los investigadores.
