China lo vuelve a hacer: desarrolla un sistema de catapulta magnético que colocarán en la Luna

Regresar a la Luna es uno de los sueños modernos que más persistente está en la lista de metas del humano, por lo que diversas naciones se han estado esforzando por conseguir este logro a como dé lugar.
Y es que, después de medio siglo de haber pisado el suelo lunar por primera vez, es de esperarse que hayan surgido nuevas dudas que busquen ser resueltas, y uno de los medios necesarios para eso es ir otra vez a visitar y explorar nuestro satélite natural.
Como hemos dicho, el hombre ha puesto todo su empeño en que esta misión sea un éxito, por lo que ya están en marcha los preparativos para que los primeros humanos en este siglo puedan volver a la Luna.
Será a más tardar el final de esta década cuando la misión prevista llegue a suelos lunares, casi 60 años después de que hubiese aterrizado la misión Apollo 11, con la diferencia de que en esta ocasión los tripulantes podrán quedarse.
Uno de los países que ha presentado novedosos avances y que tiene un proyecto en mente es China, quien ha presentado una catapulta que funciona con levitación magnética y que pretende lanzar cosas hacia la Tierra cuando ya esté lista.
Una catapulta de este tipo podría ser de gran utilidad, sin importar si es construida sobre un planeta en el que sea posible instalarse o se posa sobre la Luna, para ayudar en otras misiones que se desee llevar a otros mundos, ya que, si funciona mediante sistemas magnéticos, se reduciría o eliminaría la necesidad de usar combustible.
Esto haría que las misiones sean mucho más económicas y sencillas de llevar a cabo, debido a que los sistemas de levitación serían más económicos y permiten mayor tiempo de trabajo al no estar limitados como sucede con el combustible.
¿Cómo es que funciona la catapulta espacial de levitación magnética?
Esta catapulta estaría basada en un sistema por imanes, captando energía de paneles solares. Este sistema aplicaría el mismo principio de la disciplina del martillo en atletismo, es decir, que mientras un brazo da vueltas, va tomando el suficiente impulso para lanzar un objeto hacia el cielo, que en este caso sería a la órbita entre la Tierra y la Luna.
“El sistema es técnicamente muy avanzado. Como consume solo electricidad y no necesita combustible, su escala será relativamente pequeña y su implementación será sencilla”, escribieron los investigadores en la revista Aerospace Shanghai, según reseña SCMP.
“El objetivo principal es extraer y devolver helio-3 para ayudar a abordar la crisis energética de la Tierra. El proyecto también impulsará el desarrollo de tecnologías de minería espacial, vehículos de lanzamiento pesados e inteligencia artificial”, añadieron los expertos.
Así que se trata de una tecnología innovadora con la que se podrán poner en marcha más proyectos, además de que podría ser más fácil traer a la Tierra materiales de la Luna o de todos los planetas en los que se encuentre esta catapulta.
De esta manera, será mucho más sencillo analizar y conocer lo que existe en otras partes del universo, sin necesidad de usar combustibles o pasar años con la incertidumbre de si una misión llegará con éxito al destino.

