¿Qué es la propiocepción y por qué se relaciona con cuidar el tobillo?

Los sentidos del cuerpo ayudan a tener una mayor percepción y comunicación del entorno en el que vivimos, ayudándonos a detectar cuando hace frío, apreciar los paisajes bellos de la naturaleza, escuchar nuestra música favorita, oler el rico aroma de un café recién preparado, sentir la brisa de la mañana, saber cuando algo no nos gusta o cuando algo nos duele.
En este sentido, en la escuela siempre nos han enseñado que el cuerpo solo tiene 5 sentidos, el oído, el olfato, el gusto, el tacto y la vista, sin embargo, los expertos mencionan que esta versión es un poco errónea, ya que el cuerpo humano tiene dos sentidos más, la interocepción y la propiocepción, es decir, son siete sentidos en total.
En el medio de comunicación BBC NEWS, se explica que los 5 sentidos que comúnmente todos conocemos, son sentidos de la exterocepción, sin embargo, la neurociencia explica que el sentido más importante es la interocepción
Como tal, la interocepción, es la información que le llega al cerebro de lo que sucede dentro del organismo, es decir, lo que está pasando dentro de los órganos del cuerpo. Este sentido debe ser considerado como el número uno, ya que el cerebro siempre da prioridad al organismo interno.
En sí, la interocepción nos permite sentir las mariposas en el estómago, la pesadez en los ojos cuando estamos cansados, la sequedad en la boca, el nudo en la garganta o el dolor muscular.
Por otro lado, la propiocepción es considerado el sentido número dos por la neurociencia, el cual permite al cerebro sentir cómo está nuestro cuerpo por fuera, la postura, los gestos y las sensaciones que tenemos a lo largo del cuerpo, además de percibir la posición y el movimiento de nuestras articulaciones en el espacio.

Es decir, este sentido le permite al cerebro saber cuando tenemos cara de enojado, lo que hará que el cerebro envíe señales a todo el cuerpo de estar enojado, mientras que si se tiene una postura de estar triste, el cerebro comenzará a activar mecanismos neuronales propios de estar triste, asimismo, la propiocepción permite al cerebro saber cuando tenemos que caminar, sentarnos o saltar.
Pero, ¿Por qué se relaciona la propiocepción con el tobillo?
El sentido de la propiocepción, al permitirnos tener movimientos precisos y equilibrados, cobra sentido que se relacione con las articulaciones del tobillo, puesto que es el lugar en donde recae principalmente el peso de todo nuestro cuerpo, lo que hace que sea más susceptible a lesiones.
De hecho, las articulaciones del tobillo, tienen una amplia red de receptores sensoriales que se encuentran distribuidos entre los tendones, músculos y ligamentos que conforman el tobillo. Todos estos receptores permiten al cerebro conocer como se encuentra nuestro pie y el tobillo para ajustar la postura al realizar diferentes actividades como caminar, correr, saltar y adaptarnos a diferentes entornos.
Cuando el tobillo se lesiona y no se trabaja una adecuada recuperación, los receptores sensoriales pueden ser afectados, lo que daña el sentido de la propiocepción y hace más susceptible al cuerpo sufrir nuevas lesiones y caídas.
Por ello, los expertos de la UNAM destacan que para desarrollar un mejor sentido de la propiocepción lo mejor es realizar actividades motoras, como el baile, ejercicios de elasticidad, yoga y algún deporte; o en caso de tener una lesión en el tobillo, acudir con un experto para tener una rehabilitación adecuada y excelente recuperación.
