Dos maniquíes volaron alrededor de la Luna: así fue la misión de la NASA que podría definir el camino de los astronautas

Las misiones al espacio exterior son una realidad cada vez más cercana, ya que se ha puesto una gran dedicación para que la humanidad alcance lo que se encuentra fuera del planeta.
Para ello, se han lanzado una gran cantidad de misiones, tanto tripuladas como no tripuladas, con el objetivo de que se pueda comprender aquello que hay en el espacio.
Próximamente, será lanzada una misión tripulada a la Luna, la Artemis II que tendrá el objetivo de llevar a 4 astronautas al satélite natural de la Tierra, pero no todo se trata de investigación espacial, sino que es necesario que se tenga la seguridad de que la nave que los transportará les proporcionará la protección necesaria.
Recuerda que en el espacio exterior se libera una gran cantidad de radiación, por lo que se necesita saber qué tan bien protegidos estarán los astronautas en la misión Artemis II.
Para ello, se basaron en los análisis que se llevaron a cabo en la misión Artemis I. Esta misión no estaba tripulada, pero llevaba a bordo maniquíes que imitaban las condiciones del cuerpo humano, tales como tejidos, partes blandas y huesos de una persona, al igual que se incluyeron detectores para rastrear la radiación.
Se trata de un par de torsos, los cuales fueron nombrados por la comunidad como Helga y Zohar, los cuales llevaban puestos chalecos protectores y tuvieron el objetivo de medir la radiación a la que se exponen los astronautas al viajar en el espacio.

Los resultados de este experimento se publicaron en la revista Nature, y es aquí donde se expone que la tecnología usada para proteger a la nave es de suma eficacia para que los tripulantes no se expongan a la radiación.
“La misión Artemis I marca un paso crucial en el avance de nuestra comprensión de cómo la radiación espacial afecta la seguridad de futuras misiones tripuladas a la Luna”, dijo Sergi Vaquer Araujo, líder del equipo de medicina espacial de la Agencia Espacial Europea, en un comunicado.
“Obtuvimos información valiosa sobre cómo la radiación espacial interactúa con el blindaje de la nave espacial, los tipos de radiación que penetran para llegar al cuerpo humano y qué áreas dentro de Orion ofrecen la mayor protección”, menciona.
La radiación es uno de los aspectos más estudiados por la NASA desde que despegó la primera misión tripulada al espacio, por lo que se siguen recopilando datos de los astronautas que pasan de seis meses a un año en la Estación Espacial Internacional.
Y aunque esta estación permanece en órbita baja, parcialmente protegida por el campo magnético de la Tierra, además de un fuerte blindaje que se encuentra en el diseño de laboratorio orbital, lo que se busca es que los astronautas estén mucho más protegidos cuando realicen misiones al espacio profundo.
Especialmente, porque se alejarán de la protección que la Tierra les brinda, p0r lo que es necesario asegurarse de que las naves espaciales tendrán el suficiente nivel de blindaje, junto con los trajes que portarán.
Sobre todo, porque los astronautas deberán cruzar los cinturones de Van Allen de la Tierra, dos bandas de radiación que rodean a nuestro planeta.
Y, a medida que atravesaban estas zonas, los detectores registraron que una de las áreas más protegidas de la nave fue el “refugio contra tormentas”, la cual brindaba cuatro veces más protección que otras áreas de la nave.
El paso de la tripulación por los cinturones de Van Allen es comparado a que la tripulación se enfrente a un evento meteorológico espacial.
El nivel de alerta aumenta considerablemente cuando el Sol se acerca al máximo solar, ya que su actividad se vuelve más intensa y libera eyecciones de masa coronal, que pueden afectar a las naves espaciales, a los satélites, la estación espacial y hasta a las comunicaciones en la Tierra.
Así mismo, también incrementa el riesgo de exposición a la radiación que experimentan los astronautas, por lo que los experimentos llevados a cabo en esta misión son de vital importancia para planificar futuros viajes tripulados seguros hacia el espacio profundo.
