CienciaNaturalezaTecnología

¡CONFIRMADO! Las plantas sí hablan entre ellas en un “idioma” que estamos a punto de traducir

Comparte esta información en tus redes sociales

FUENTE: Vozpopuli

Probablemente nunca te has imaginado que las plantas hablan entre ellas, o al menos, no como nosotros, claro, sin palabras ni sonidos. Pero sí tienen una forma de comunicarse que las ayuda a sobrevivir y a interactuar con su entorno. La realidad es que las plantas no son tan pasivas como solemos pensar. De hecho, su forma de «hablar» es realmente sorprendente y mucho más compleja de lo que podríamos pensar.

Seguro conoces el olor a césped recién cortado. Ese olor tan característico no es solo una casualidad ni un simple aroma agradable. Las plantas lo utilizan como una especie de señal de advertencia. Cuando cortas la hierba, esta libera ciertos compuestos químicos en el aire, como una especie de grito de auxilio. Esos químicos, llamados compuestos volátiles, son su forma de avisar a las plantas cercanas que hay peligro en el área, como un depredador (en este caso, la cortadora de césped). Al recibir estas señales, las otras plantas empiezan a prepararse para defenderse, activando mecanismos que las protegen de posibles daños. Así que, aunque no se comuniquen con palabras, sí que tienen su propio sistema de alerta.

Pero esto es solo apenas el inicio. La comunicación entre plantas va mucho más allá de emitir olores. Resulta que bajo tierra, las plantas están conectadas por una especie de red subterránea de hongos, conocida como el «wood wide web». Imagina un internet, pero bajo la tierra, donde las plantas pueden compartir recursos y enviar señales unas a otras. Este «internet» vegetal les permite, por ejemplo, pasar agua y nutrientes de un árbol a otro, o alertarse mutuamente si hay una plaga cerca. Es un sistema increíblemente eficiente y extenso, tanto que se cree que más del 80% de las plantas están conectadas a esta red.

FUENTE: Univision

Además de los olores y la red subterránea, las plantas también usan señales eléctricas para comunicarse. Este es un campo de estudio relativamente nuevo llamado electrofisiología, que investiga cómo las plantas emiten y reciben impulsos eléctricos. Aunque suene complicado, lo interesante aquí es que los científicos han llegado a influir en el comportamiento de las plantas usando señales eléctricas. Por ejemplo, han logrado hacer que una planta carnívora como la Venus atrapamoscas cierre sus hojas al enviarle una señal desde un teléfono móvil. Esto abre la posibilidad de que en el futuro podamos «conversar» con las plantas de alguna manera, entendiendo cuándo necesitan agua o si les falta algún nutriente.

Ahora, todo esto suena muy bien hasta aquí, pero hay un problema: nuestras acciones pueden interrumpir estas comunicaciones naturales. Actividades humanas como la deforestación, el uso de químicos en la agricultura y el cambio climático pueden dañar estas redes subterráneas de hongos y afectar la capacidad de las plantas para «hablar» entre ellas. Si se rompe esta conexión, las plantas pueden volverse más vulnerables a las amenazas, ya que no podrían alertarse unas a otras ni compartir recursos de manera eficiente. Esto afectaría a las plantas y a todo el ecosistema, ya que ellas son fundamentales para la salud del planeta.

Por eso, es importante que entendamos y respetemos estos sistemas de comunicación. Así como enseñamos a los niños a leer y comunicarse para que puedan entender el mundo que los rodea, debemos proteger las formas en que las plantas se comunican. Al final de cuentas, dependemos de las plantas para nuestra propia supervivencia, y al cuidar de ellas y sus redes de comunicación.


Comparte esta información en tus redes sociales

Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

Descubre más desde Enséñame de Ciencia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo