La razón por la que no debes desechar tu dispositivo móvil a la basura común

Hoy en día, la mayoría de las personas del mundo tienen uno o más dispositivos móviles propios, que pueden ir desde un celular, tabletas, relojes inteligentes, reproductores digitales, agendas electrónicas, entre otros dispositivos. Además, con el paso del tiempo surgen nuevas tecnologías que hacen obsoletos los dispositivos y que se ocasiona que se desechen fácilmente.
Sin embargo, como todo aparato electrónico, su funcionamiento se debe a los miles de componentes que tiene en su estructura y la mayoría de estos materiales pueden ser tóxicos para el medio ambiente, los animales, las plantas y para la salud humana.
Esto es debido a que al desecharlos de manera incorrecta se contamina el suelo y el agua, contaminando los mantos acuíferos de donde se extrae el agua que bebemos, que riega los cultivos y que llega a nuestro hogar, además de afectar a las especies de flora y fauna de los ecosistemas.
¿Cuáles son los materiales tóxicos en los celulares?
De acuerdo con un artículo del medio de comunicación ‘Europa Press’, un estudio realizado por expertos de la Universidad de Surrey, ubicada en Inglaterra, reveló que existen más de 40 materiales tóxicos en un celular móvil, en los que destacan elementos químicos como el arsénico, antimonio, berilio, níquel y zinc, o metales pesados como el plomo, cadmio o el mercurio, entre otros.
La ingesta de todos estos elementos tóxicos están relacionados con defectos neurológicos, problemas estomacales y renales, enfermedades respiratorias, e incluso con el desarrollo de distintos tumores y cánceres.
Asimismo, resaltan que el componente más tóxico de los celulares es la batería, ya que contiene altas cantidades de litio, cobalto y otros compuestos químicos que, si no se desechan adecuadamente, pueden liberar sustancias tóxicas y llegar a contaminar más de 600 mil litros de agua, volumen equivalente al consumo de agua de todos los españoles en un día, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España.

Por otro lado, la vida de un celular de gama alta, desde su fabricación hasta su desecho, puede generar grandes cantidades de dióxido de carbono (CO₂), llegando a liberar más 95 kilos de CO₂ a la atmósfera, además de que requiere grandes cantidades de energía y agua para su fabricación, distribución y a lo largo de su vida útil.
No obstante, toda esta información que te brindamos es con el fin de crear conciencia en la sociedad, y crear hábitos que inciten a la gente a desechar de manera adecuada este tipo de dispositivos móviles, puesto que si son entregados en campañas de reciclaje, más del 90% de los componentes tóxicos pueden ser reutilizados para la fabricación de nuevos dispositivos u otros aparatos electrónicos.
Al tener hábitos de reciclaje de este tipo de dispositivos móviles, se reduce el impacto ambiental a los ecosistemas y el daño causado a las especies que habitan en ellos, además de que se causan menos enfermedades a la humanidad provocadas por este tipo de materiales tóxicos.
Así que recuerda que es mejor desechar tus dispositivos móviles y otros aparatos electrónicos en campañas de reciclaje, en donde le darán un uso adecuado y lo más importante se reduce el impacto al medio ambiente.
