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Así es como cambia la noción del tiempo según a lo que nos dediquemos, según la ciencia

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Créditos de imagen: BrianJackson | Freepik

A todos nos intriga el tiempo. Sabemos que es la magnitud que utilizamos para medir la duración o separación de los eventos ocurridos, que nos permite ir ordenando los sucesos en pasado, presente y futuro. Pero, en realidad, no sabemos de qué está compuesto y si la manera en la que lo percibimos es la correcta.

Debido a esto es que el tiempo sigue siendo un misterio para los seres humanos, especialmente, debido a que la forma en la que cada uno lo percibimos de forma diferente.

Esto puede resultar un tanto extraño, ya que la ciencia ha demostrado que nuestra percepción del tiempo no es estática, sino que varía dependiendo de nuestras experiencias, emociones e incluso, con la profesión o la actividad que llevemos a cabo.

Esta situación es un área de investigación fascinante para los neurocientíficos y los psicólogos, pues se ha descubierto que el tiempo no transcurre igual para los artistas que para un piloto, y la ciencia lo explica de la siguiente manera.

La noción del tiempo puede cambiar según a lo que nos dediquemos, y así lo explica la ciencia

De acuerdo con Ignacio Morgado, catedrático emérito de psicobiología en la Universidad Autónoma de Barcelona, menciona que la existencia del tiempo es un dilema filosófico, ya que la percepción del tiempo en cada persona es subjetiva y filtrada por la mente humana.

Esto sucede cuando la mente distingue entre el tiempo objetivo, el cual es medido por los relojes y el tiempo mental, el cual depende de cómo el cerebro procesa las imágenes y la memoria para formar una idea de pasado, presente y futuro. Si esto no sucediera, la mente podría quedarse atrapada en un eterno presente, como suele suceder con algunos casos de Alzheimer.

Por otro lado, John Wearden, catedrático emérito de psicología en la Universidad de Keele, ha estudiado la percepción del tiempo durante casi cuatro décadas, revelando que la percepción temporal significa no solo medir el tiempo, también se incluyen los procesos de memoria y la toma de decisiones.

De igual manera, las emociones influyen en la percepción del tiempo: es más probable que el tiempo se nos haga muy lento cuando estamos enojados, desesperados o tristes que cuando nos sentimos felices y tranquilos, que es cuando el tiempo parece transcurrir velozmente.

Créditos de imagen: Para-Chid | Getty Images

Uno de los mitos más extendidos con respecto a la percepción del tiempo es que las personas mayores tienden a notar que el tiempo pasa más rápido, pero de esto todavía no hay suficiente respaldo científico como para afirmarlo, a pesar de que haya algunos estudios que demuestren que las personas de la tercera edad muestran más variabilidad en la estimación del tiempo. Sin embargo, esta percepción podría estar relacionada a la forma en la que procesamos y recordamos nuestras experiencias.

Mientras que la relatividad de Einstein demuestra que el tiempo no es uniforme, y fue confirmado que el tiempo varía según la velocidad y el campo gravitatorio. Y como recomendación, es mejor que aprendamos a gestionar mejor nuestro tiempo en lugar de obsesionarnos con él, ya que esto nos puede generar estrés.

Y, de igual manera, lo mejor es que aprendamos a manejar nuestro tiempo de una forma saludable en lugar de obsesionarnos con él. Así es como podremos vivir sin tener encima el estrés del paso del tiempo.


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