Se acaba de crear el artefacto que solo tiene que usar WiFi para ver a través de las paredes

¿Alguna vez pensaste que, con algo tan común como el WiFi, pudieras ver lo que hay detrás de las paredes? Sí, aunque suene increíble o sacado de una película de ciencia ficción, ya es una realidad. Un grupo de científicos de la Universidad de California en Santa Barbara ha logrado usar las señales WiFi para obtener imágenes claras de objetos estáticos que están ocultos detrás de muros. Este avance podría cambiar la forma en que entendemos y usamos la tecnología inalámbrica que todos tenemos en casa.
Pero ¿cómo lo han hecho?
El truco está en aplicar una teoría científica bastante compleja llamada Teoría Geométrica de la Difracción (GTD). Básicamente, lo que hacen es aprovechar cómo las ondas WiFi rebotan en los objetos. Cuando las ondas golpean algo, como una pared o un objeto, generan un patrón. Ese patrón, al ser analizado, permite reconstruir la forma del objeto, como si estuvieran dibujando los bordes de lo que hay al otro lado de la pared. Y aquí es donde entran en juego los llamados conos de Keller, que son claves para trazar esos bordes. Todo suena complicado, pero lo que realmente han conseguido es usar el WiFi de una manera que nadie imaginaba: ver a través de las paredes.
Uno de los mayores retos que enfrentaron fue el hecho de que los objetos que querían ver no se movían. La mayoría de las técnicas que existen para obtener imágenes necesitan algo de movimiento, pero en este caso, todo estaba quieto. Para solucionar este problema, los investigadores decidieron centrarse en los bordes de los objetos, y gracias a eso, lograron captar imágenes mucho más claras y detalladas. Y no estamos hablando solo de formas vagas o borrosas; de hecho, consiguieron reconocer letras del alfabeto inglés que estaban detrás de un muro. Todo esto usando solo señales de WiFi. ¡Impresionante!
Ahora, ¿cómo lo hicieron físicamente? Pues bien, para este experimento, usaron tres transmisores de WiFi, que son los que enviaban las ondas a través de las paredes. Al mismo tiempo, colocaron receptores de WiFi que medían la fuerza de las señales que rebotaban en los objetos. Toda esta información fue luego procesada para crear imágenes detalladas. Es interesante pensar que algo tan simple como el WiFi que usamos todos los días para navegar por internet se pueda usar para un propósito tan avanzado.
Este descubrimiento es especialmente interesante porque supera las técnicas tradicionales que se utilizan para ver objetos detrás de obstáculos. Con esta nueva metodología, las imágenes que se obtienen son de mucho mejor calidad. Sin embargo, el equipo de investigadores sabe que todavía hay algunos problemas por resolver. Por ejemplo, si el objeto que está detrás de la pared tiene una superficie curva, eso puede afectar la calidad de la imagen. Aun así, creen que este avance es solo el comienzo, y que en el futuro podrían mejorarlo para hacerlo aún más preciso y útil.

El proyecto ha sido presentado en conferencias científicas importantes, como la IEEE National Conference on Radar 2023, donde se comparten los últimos avances en tecnología de radar y telecomunicaciones. La comunidad científica está muy entusiasmada con las posibilidades que este descubrimiento abre, aunque también reconocen que todavía está en una fase muy experimental y falta mucho para que podamos verlo aplicado en la vida diaria.
Sin embargo, no todo es perfecto. Este tipo de tecnología plantea ciertas inquietudes, sobre todo en cuanto a la privacidad. Si bien ahora está en una fase muy temprana, es inevitable preguntarse qué pasará cuando se perfeccione. Podría llegar a usarse para espiar lo que sucede detrás de una pared, y eso abre un debate sobre los posibles usos negativos. Los expertos ya están sugiriendo que sería necesario regular esta tecnología para evitar que se use con fines indebidos.
