Científicos de la NASA han logrado captar por primera vez el espectro de energía que la Tierra irradia al espacio

Dentro de todas las misiones espaciales que tiene la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de Estados Unidos, también se encuentran algunos proyectos que buscan encontrar respuestas sobre cómo se origina, cuáles son las consecuencias y cómo mitigar el cambio climático del planeta.
En este sentido, la NASA ha revelado los primeros datos de la misión climática nombrada ‘Experimento de Energía Radiante Polar en el Infrarrojo Lejano (PREFIRE, por sus siglas en inglés)’, en la cual mencionan la cantidad de calor en forma de radiación infrarroja lejana que los polos ártico y antártico emiten al espacio.
Incluso han presentado un video en YouTube nombrado ‘PREFIRE First Light’, en el que muestran las capas de energía que el planeta Tierra emite al espacio, en donde muestran de color amarillo y rojo las emisiones más intensas que se originan en la superficie de la Tierra, mientras que en color azul y verde se muestran las intensidades de emisión más bajas que coinciden con áreas más frías en la superficie o en la atmósfera del planeta.
Estos resultados obtenidos en la misión PREFIRE son muy relevantes para la ciencia, puesto que, ayudan a predecir como el cambio climático afectara ambos polos de la Tierra, causando cambios significativos en la composición del hielo, los mares, las nubes, el clima y otros fenómenos de la Tierra, que además pueden servir para prevenir a la humanidad sobre los cambios que habrá en el planeta y en el estilo de vida en el futuro.
Asimismo, los expertos de la NASA explican que la Tierra absorbe gran parte de la energía del Sol en los trópicos, sin embargo, el clima y las corrientes oceánicas transportan ese calor hacia el Ártico y la Antártida, que se suma al calor solar de la luz que reciben directamente.

Por ello, el entorno polar, que incluye todo su ecosistema climatológico de hielo, nieve y nubes, emite gran parte de ese calor al espacio, gran parte del cual se presenta en forma de radiación infrarroja lejana, con longitudes de onda superiores a 15 micrómetros, lo cual resulta muy interesante de estudiar, no obstante, esas emisiones de energía nunca se han medido sistemáticamente, y ahí es donde entra en juego la misión PREFIRE de la NASA.
Incluso destacan que esta misión ayudará a los investigadores a comprender mejor cuándo y dónde el Ártico y la Antártida emiten radiación infrarroja lejana al espacio. Además, explican que la liberación de esta energía al espacio está influenciada por las nubes y los gases atmosféricos, que atrapan la energía, actuando como tipos aislantes y provocando a su vez el calentamiento global de la Tierra y el efecto invernadero.
Para lograr obtener estos datos de las emisiones de energía del planeta, la NASA envió dos sondas satelitales al espacio llamadas ‘CubeSats’, pero mejor conocidas entre la comunidad científica por su forma de ‘caja de zapatos’.
El primer satélite CubeSats fue lanzado el pasado 25 de mayo y la primera recopilación de sus datos fue el 1 de julio, mientras que el segundo CubeSats fue lanzado el 5 de junio y recopilo sus primeros datos el 25 julio. Sin embargo, comenzaron a tener problemas en sus sistemas de GPS, que se espera pueda ser resulto pronto para proseguir con las investigaciones de esta misión.
