Cuál es la mejor edad para aprender un nuevo idioma

El aprendizaje y dominio de varios idioma es un requisito indispensable para poder viajar y tener mejores oportunidades tanto académicas como laborales. Pues al aprender una lengua te estás abriendo la puerta a un mundo completamente nuevo y desconocido par ti.
Si te encanta aprender idiomas, conocer nuevas culturas, viajar o tiene proyectos a futuro en países que hablan francés, quédate, pues hoy te compartiremos uno de los cursos más robustos para el dominio de este atractivo idioma.
Cómo aprender un nuevo idioma
Aprender un nuevo idioma implica cambios significativos en nuestro cerebro. Este proceso activa diversas áreas relacionadas con el lenguaje, la memoria y la cognición. Cuando nos enfrentamos a un idioma diferente, nuestro cerebro reorganiza sus conexiones neuronales, lo que se conoce como plasticidad cerebral. Esta capacidad de adaptación permite que se formen nuevas redes neuronales, facilitando el aprendizaje y la retención de vocabulario y gramática .
Además, el aprendizaje de un segundo idioma puede mejorar nuestras habilidades cognitivas, como la concentración y la multitarea. Estudios han demostrado que las personas bilingües tienden a retrasar la aparición de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, debido a la estimulación constante de sus cerebros
¿Cuál es la edad ideal para que los niños aprendan un segundo idioma?
Durante mucho tiempo, se pensó que la edad óptima para que los niños aprendieran un segundo idioma era entre los 11 y 13 años. Sin embargo, investigaciones recientes han revelado que cuanto antes se inicie el aprendizaje, mejor será el resultado. Dominar una segunda lengua se ha convertido en un elemento esencial de la educación moderna, e incluso se considera una habilidad fundamental para la vida. Aprender otro idioma no solo abre las puertas a nuevas culturas, sino que también ofrece acceso a diferentes mundos de entretenimiento, información y educación.
El inglés, en particular, es uno de los idiomas más estudiados y utilizados en todo el mundo. De acuerdo con un informe de Statista, en 2023, el inglés fue el idioma más hablado a nivel global, con más de 1.400 millones de hablantes. De ellos, alrededor de 380 millones son nativos, mientras que el resto, es decir, el 73%, lo ha aprendido como segundo idioma. Esto resalta la importancia de adquirir competencias en inglés, ya que es una habilidad crucial en un mundo cada vez más globalizado. Como señala Victor Moreno Agurto, magíster en Ciencias de la Educación, «comunicarse en una lengua dominante a nivel internacional es esencial en todo tipo de escenarios». La Unesco también ha subrayado la importancia de aprender al menos dos idiomas durante la etapa escolar y continuar este aprendizaje hasta la universidad, en respuesta a las demandas del siglo XXI.
Si aprender un segundo idioma es tan importante, surge la pregunta: ¿cuál es la mejor edad para comenzar?
La edad ideal para aprender un segundo idioma
Anteriormente, se creía que la mejor edad para aprender una segunda lengua era entre los 11 y 13 años, cuando los niños son capaces de comprender las lecciones con mayor facilidad y, aparentemente, progresan más rápido que los niños más pequeños. Además, existía la preocupación de que exponer a los bebés y niños pequeños a más de un idioma pudiera retrasar su desarrollo del habla. No obstante, ambos conceptos han sido desmentidos. Según la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), «antes de los 12 años, el cerebro es una esponja para el lenguaje. Es en este período cuando se establecen las bases del pensamiento, el lenguaje, la visión, las actitudes, las aptitudes y otras características». Después de esta etapa, las oportunidades de aprendizaje de idiomas disminuyen, ya que la arquitectura cerebral para el lenguaje se estabiliza.

De hecho, algunos expertos sugieren que la ventana óptima para aprender idiomas se cierra antes, entre los 6 y 7 años. «Un niño que comienza a aprender un segundo idioma a una edad más avanzada no lo adquirirá de manera tan natural como lo haría un bebé o un niño pequeño, especialmente en aspectos como la pronunciación y las sutilezas lingüísticas», indican los especialistas. Por lo tanto, la conclusión es clara: cuanto antes se inicie el aprendizaje de un segundo idioma, mejor.
Esta idea es respaldada por numerosos estudios que destacan la plasticidad del cerebro infantil, que facilita el aprendizaje de lenguas en los primeros años de vida. A medida que los niños se acercan a la pubertad, su capacidad para adquirir un dominio nativo de una lengua extranjera disminuye debido a la pérdida de esta plasticidad cerebral. Mónica Carpio, representante de la academia de inglés Helen Doron Ecuador, afirma que es posible un aprendizaje natural y alegre del inglés desde los 3 meses de edad, siempre que se empleen métodos adecuados. Según Carpio, «utilizar mecanismos que se basen en la repetición y la inmersión lúdica permitirá que los niños aprendan inglés de forma natural, similar a cómo adquieren su lengua materna».
Como ya vimos, existen múltiples razones, tanto neurológicas como pedagógicas, que respaldan el inicio temprano del aprendizaje de una lengua extranjera. La ciencia y la educación coinciden: cuanto antes se comience, mayores serán los beneficios.
Como puedes ver, aprender un nuevo idioma no solo enriquece nuestra comunicación, sino que también fortalece nuestra salud cerebral y mejora nuestras capacidades mentales, convirtiéndolo en una actividad altamente beneficiosa.
Como puedes ver, aprender un nuevo idioma no solo enriquece nuestra comunicación, sino que también fortalece nuestra salud cerebral y mejora nuestras capacidades mentales, convirtiéndolo en una actividad altamente beneficiosa.
