Aprende a cultivar tus propios chiles de árbol en casa con esta práctica guía

Aunque no lo creas, los chiles son fruta, ya que sus semillas internas son comestibles, lo que los vuelve una fruta, así como los jitomates, la calabacita o la berenjena, son las frutas que más se consumen y que más se suelen confundir con una verdura.
El consumo de esta fruta es una de las más frecuentes en México, aparte por su delicioso sabor y la gran variedad de los mismos que gracias a esto es que son un producto muy versátil dentro de la gastronomía mexicana. También es porque cuando se come chile se produce cierto placer, ya que se liberan dopaminas que ayudan al disfrute. Así que con todo eso es más sencillo comprender por qué el 90 por ciento de los platillos mexicanos lo contienen.
Por si fuera poco, los chiles frescos contienen más del doble de vitamina C que el limón y casi seis veces más que la toronja; en el caso de los chiles secos tienen más vitamina A que las zanahorias. Y en el caso de los chiles de árbol son capaces de aportarnos cerca de 320 calorías, 64 carbohidratos, 14 gramos de proteínas, 6 gramos de lípidos, y una enorme cantidad de vitamina E, B; así como minerales como el potasio, hierro y cobre.
No cabe duda que el chile es un producto que no puede faltar en tu cocina y qué mejor idea que sea cultivado por ti mismo y aproveches todos los beneficios que te da. Hacer esto no es para difícil, lo importante es aprender a extraer, un proceso que es más sencillo con los chiles secos que con los frescos, ya que este tipo de semillas tardan menos tiempo en germinar.
Cómo extraer las semillas de chiles verdes frescos
Basta con hacer una abertura a lo largo del chile, sin cortar las semillas, luego extrae, con mucho cuidado semilla por semilla del chile y colócalas en una servilleta absorbente. Después de unos días déjalas secar para que potencies su eficacia para germinar.
Cómo extraer semillas de chiles secos
En este caso el proceso es más sencillo, solamente parte algún extremo del chile con los dedos, abre el chile y coloca la abertura boca abajo y agita suavemente la pieza para que las semillas empiecen a caer y eso es todo.
Cómo plantar las semillas
Una vez que ya tengas las semillas listas es momento de plantarlas, ya sea en un semillero o directamente en una maceta, de donde saldrá tu planta frondosa de chiles. En cualquiera de los casos es importante que coloques el sustrato idóneo para que germinen las semillas, el cual deberá estar previamente humedecido, por lo que te recomendamos regarlo muy bien para que absorba el agua. También es importante que revises cualquiera de los recipientes que vas a usar, para que veas que cuentan con el drenaje adecuado y evacuen muy bien el agua.
Ya que tengas todo listo, procede a colocar dos o tres semillas sobre la tierra y cúbrelas con una fina capa de sustrato para que empiecen a germinar, no olvides que debe estar húmedo, en caso de que no sea así aplica riego ligero y las semillas comenzarán su proceso de crecimiento.

Aplica riegos constantes, evitando en todo lo posible el encharcamiento, esto solo por el momento, ya que, una vez crecida la planta los riegos ya no serán tan seguidos. Asimismo, procura también que reciba suficiente luz del Sol.
