Una colaboración de la NASA y la ESA ha resuelto uno de los grandes enigmas del Sol

La colaboración entre dos de las agencias espaciales más importantes del mundo ha traído la respuesta a una de las más grandes preguntas que tenemos acerca de nuestro Astro rey, el Sol. ¿Por qué el viento solar no se enfría cuando se aleja de la estrella?
Las tecnologías han alcanzo puntos increíbles en los que se han inventado dispositivos que nos permiten ver más allá de nuestro propio planeta.
Estos avances tecnológicos han tenido una gran aceptación en las ciencias astronómicas, pues ahora el ser humano está iniciando a explorar su vecindario galáctico y mucho más allá.
Recientemente, se ha logrado responder a una de las preguntas del millón acerca de la estrella de nuestra galaxia, el Sol. Siendo este un objeto galáctico tan poderoso y a su vez peligroso, estudiarlo no ha resultado muy fácil para la humanidad.
En una increíble cooperación internacional, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, o NASA, por sus siglas en inglés, ha hecho equipo junto a la Agencia Espacial Europea, también conocida por sus siglas en inglés, ESA, han logrado responder lo que por mucho tiempo fue una incógnita para la ciencia.
Esta colaboración se originó gracias a las dos sondas que la NASA y la ESA, la Sonda Solar Parker y Solar Orbiter respectivamente, tienen orbitando cerca del Sol, dispositivos que actuaron a la perfección para lograr contestar por qué el viento solar cuando se aleja del Sol no se enfría ni se detiene.
Hay muchas incógnitas de cómo funciona nuestro Astro rey, el viento solar es una de ellas, pues en la ciencia terrestre, cuando un gas se calienta y se expande de su punto de origen este tiende a perder calor y velocidad, situación que no se ha visto nunca en los años de observación que ha tenido el Sol por parte de científicos expertos.

Al colocar las sondas solares en diferentes distancias respecto al Sol, una más lejos y la otra más cerca, y, además, al hacerlas pasar por un mismo flujo de viento solar, se obtuvieron datos que ayudaron a los expertos a resolver por qué el viento solar no se enfría y no desacelera.
La respuesta a este misterio fueron las ondas de Alfvén, un tipo de onda que puede almacenar energía en un gas supercaliente, es decir, un plasma, y que puede ser liberada en cualquier momento.
Resulta que, el viento solar al estar a temperaturas extremadamente altas tiende a tener plasma, lo cual desencadena el efecto de las ondas Alfvén las cuales pueden almacenar y redistribuir energía, la cual se vuelve calor, incluso lejos de su punto de origen, esto es lo que provoca que el viento solar no se enfríe ni se detenga incluso cuando está lejos del Sol.
Cabe recalcar que, este mismo efecto es lo que provoca que el viento solar llegue a ciertas temperaturas a la Tierra, creando así las auroras boreales, o en casos extremos, las conocidas tormentas solares, que tienen repercusiones directas en la tecnología y las comunicaciones.
