¿Tienes 30 años o más? Podrías desarrollar diabetes tipo 1.5 sin saberlo, estos son los síntomas

Hay una mezcla entre la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2. Aunque no es tan conocida como estas dos, es importante porque puede afectar a mucha gente y, si no se diagnostica bien, puede traer problemas.
Para entenderla mejor, primero recordemos lo básico de los otros tipos de diabetes. La diabetes tipo 1 es cuando el cuerpo, por alguna razón, empieza a atacar las células del páncreas que producen insulina, esa hormona que ayuda a controlar el azúcar en la sangre. Como resultado, las personas con este tipo de diabetes necesitan inyectarse insulina desde el primer momento en que son diagnosticadas porque su cuerpo ya no la produce. Esto suele pasar en niños o jóvenes.
Por otro lado, la diabetes tipo 2 es diferente. Aquí, el problema es que el cuerpo se vuelve resistente a la insulina. Es como si las células no le hicieran caso a la insulina que el cuerpo sigue produciendo, y el páncreas tiene que trabajar el doble para intentar controlar el azúcar en la sangre. Con el tiempo, el páncreas se cansa y ya no puede producir suficiente insulina. Este tipo de diabetes es más común en adultos, aunque cada vez se ve más en jóvenes debido al estilo de vida moderno: poca actividad física y dietas poco saludables.
Entonces, ¿qué pasa con la diabetes tipo 1.5?
Bueno, tiene un poco de ambos tipos. Al igual que en la tipo 1, el sistema inmunológico ataca al páncreas, pero aquí la cosa es que el daño ocurre más lentamente. Esto significa que las personas con diabetes tipo 1.5 no necesitan insulina de inmediato, pero con el tiempo (usualmente en unos cinco años), van a necesitarla. Esta es una gran diferencia con la diabetes tipo 1, donde la necesidad de insulina es inmediata.
El problema más grande con la diabetes tipo 1.5 es que a menudo se diagnostica incorrectamente. Como afecta principalmente a personas mayores de 30 años, los doctores suelen pensar que es diabetes tipo 2, porque es la que más se ve en adultos. Además, para saber si realmente es tipo 1.5, se necesitan pruebas especiales que detecten si el sistema inmunológico está atacando al páncreas. Estas pruebas no siempre se hacen, ya sea por el costo o porque el médico no las considera necesarias al principio. Así que, muchas veces, las personas con diabetes tipo 1.5 reciben tratamiento como si tuvieran tipo 2, y eso puede retrasar el momento en que empiezan a usar insulina, que es lo que realmente necesitan.

Los síntomas de la diabetes tipo 1.5 pueden variar de una persona a otra. Algunos no sienten casi nada al principio, mientras que otros pueden notar que tienen mucha sed, necesitan ir al baño constantemente, se sienten cansados, tienen la visión borrosa o bajan de peso sin querer. Al principio, estos síntomas se pueden manejar con medicamentos orales que ayudan a mantener el azúcar en la sangre bajo control, pero eventualmente, la insulina será necesaria.
Este error en el diagnóstico puede llevar a que la enfermedad no se maneje adecuadamente y, por lo tanto, aumente el riesgo de complicaciones en el futuro. Es súper importante que si alguien tiene síntomas sospechosos o no está seguro de su diagnóstico, hable con su doctor y considere hacerse pruebas más específicas para asegurarse de que tiene el diagnóstico correcto. Un diagnóstico correcto es clave para recibir el tratamiento adecuado, ahorrar dinero y reducir el estrés que puede venir con la diabetes.
