Un hombre con la misma enfermedad que le dio a Hawking ha vuelto a “hablar”

¿Te imaginas que sería de ti si de repente te quedas sin poder hablar, sin poder decir lo que sientes, lo que piensas, lo que necesitas? Es frustrante y desesperante que sería no poder comunicarte con las personas que más quieres, que no puedan entender lo que estás tratando de decirles. Esto es lo que viven muchas personas con esclerosis lateral amiotrófica, o ELA, una enfermedad que, además de afectar el movimiento, les quita la capacidad de hablar.
Pero aquí viene una noticia que podría cambiar todo eso. Un equipo de investigadores de UC Davis Health ha creado una tecnología que parece sacada de una película de ciencia ficción. Es una interfaz cerebro-computadora, o BCI por sus siglas en inglés, que puede “leer” lo que una persona con ELA está intentando decir, y convertirlo en palabras reales, con una precisión del 97%. Sí, así de increíble como suena.
Vamos a hablar de Casey Harrell, un hombre de 45 años que está luchando contra la ELA. Ya no podía mover bien sus brazos y piernas, y su voz era tan difícil de entender que necesitaba que alguien más hablara por él. Entonces, los investigadores decidieron implantarle este dispositivo BCI en su cerebro, en una parte específica que está relacionada con el habla. Lo que hace este dispositivo es captar las señales cerebrales que normalmente le dirían a sus músculos cómo moverse para hablar, pero que están bloqueadas por la parálisis.
Ahora, ¿qué hace la BCI con estas señales? Las convierte en texto que aparece en una pantalla, y luego una computadora lo lee en voz alta. Pero no es cualquier voz de robot. Los científicos lograron recrear la voz de Casey como era antes de que la ELA comenzara a afectar su habla, usando grabaciones antiguas suyas. Así que cuando Casey “habla” a través de la BCI, suena como él mismo, como era antes de que la enfermedad cambiara todo.

Cuando Casey probó esta tecnología por primera vez, se emocionó tanto que rompió en llanto. Imagínate lo que debe haber sentido al ver cómo las palabras que quería decir aparecían en la pantalla, perfectamente claras y entendibles, después de tanto tiempo sin poder expresarse. Y no solo fue Casey el que se emocionó; todos los que estaban allí, los científicos que trabajaron en esto, también lloraron. Porque sabían que estaban presenciando algo realmente especial.
Lo interesante de esta tecnología es que funciona en tiempo real. Casey puede usarla para hablar con su familia y amigos, en persona o incluso por videollamada. Y lo mejor de todo es que la BCI aprende y mejora con el tiempo. En solo 30 minutos de entrenamiento, el sistema alcanzó una precisión del 99.6% con un vocabulario de 50 palabras. Y cuando expandieron el vocabulario a 125,000 palabras, la precisión se mantuvo en un impresionante 97.5%. Esto significa que Casey puede tener conversaciones casi normales, sin tantas limitaciones como antes.
Poder comunicarse es algo que la mayoría de nosotros damos por sentado, pero para alguien que ha perdido esa capacidad, es un regalo que cambia la vida. Esta tecnología les devuelve la conexión con el mundo, con sus seres queridos, con su vida diaria.
