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Nuevo estudio encuentra misteriosas ondas en todas partes del planeta

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FUENTE: Tercera Vía

¿Habías pensado que, debajo de nuestros pies, mucho más allá de lo que podemos ver o excavar, hay un mundo completamente desconocido y misterioso? Pues bien, los científicos han estado investigando unas zonas muy curiosas en el interior de la Tierra que podrían estar literalmente en todas partes. Estas zonas se llaman Zonas de Ultra Baja Velocidad (o ULVZs), y aunque su nombre suena complicado, lo que hacen es aún más interesante, ralentizan las ondas sísmicas, las mismas ondas que viajan por el planeta cuando ocurre un terremoto.

Ya se sabía que estas ULVZs existían en algunos lugares específicos, como debajo de las islas volcánicas, tipo Hawai. Estos son puntos donde el calor del manto sube y crea volcanes. Sin embargo, ahora los investigadores están descubriendo que estas zonas podrían estar mucho más extendidas de lo que pensábamos, y eso tiene a todos bastante intrigados.

Uno de los expertos en esto es Michael Thorne, un geofísico (que es como un científico que estudia la Tierra) de la Universidad de Utah. Thorne empezó investigando otro fenómeno extraño relacionado con los terremotos. Cuando ocurre un terremoto muy fuerte, especialmente en esas áreas donde una placa tectónica se mete debajo de otra, se liberan unas ondas sísmicas llamadas PKP. Estas ondas viajan a través del manto, el núcleo (que es la parte líquida del centro de la Tierra) y de nuevo el manto, hasta llegar al otro lado del planeta.

Pero aquí es donde se pone raro: antes de que la onda PKP principal llegue a su destino, a veces aparece otra onda, llamada onda precursora PKP. Estas ondas precursoras parecen chocar o dispersarse cuando encuentran algo raro en el manto inferior. Y eso es lo que llevó a Thorne y su equipo a investigar más.

Lo que hicieron fue crear un modelo en la computadora del interior de la Tierra, como si fuera un videojuego súper avanzado, donde agregaron diferentes áreas que podían afectar la velocidad de estas ondas. Luego, compararon este modelo con datos reales de terremotos que ocurrieron en Nueva Guinea entre 2008 y 2022. Lo que encontraron fue asombroso: algo en el interior de la Tierra estaba ralentizando de manera drástica estas ondas sísmicas, como si estuvieran chocando con algo que les quita energía.

FUENTE: Getty Images

Esto hizo que Thorne y su equipo pensaran que estas ULVZs podrían estar no solo bajo el Pacífico, de hecho se ha visto que también bajo América del Norte, África del Norte, Asia Oriental y otras partes del mundo.

¿Pero qué son exactamente estas ULVZs?

Nadie lo sabe con certeza aún, pero hay algunas teorías. Una de las ideas es que podrían ser restos de meteoritos gigantescos que golpearon la Tierra hace miles de millones de años. Pero si estas zonas están en tantos lugares, quizás se están formando ahora mismo por un proceso más moderno. Thorne piensa que podrían ser bolsas de basalto volcánico, una roca que se forma en el fondo del océano cuando el suelo marino se expande. Cuando este basalto es arrastrado hacia abajo por el proceso de subducción (cuando una placa tectónica se mete debajo de otra), podría derretirse y formar estas zonas donde las ondas sísmicas se ralentizan.

Lo interesante de todo esto es que entender mejor estas ULVZs podría ayudarnos a saber más sobre cómo se mueven los puntos calientes volcánicos y el manto de la Tierra. Sin embargo, hay mucho que todavía no sabemos. Aún quedan muchas preguntas sin respuesta, como de qué están hechas exactamente estas zonas y qué papel juegan en la forma en que funciona nuestro planeta.

Lo que sí está claro es que nuestro planeta esconde más secretos de lo que podríamos imaginar, y cada vez que descubrimos algo nuevo, nos damos cuenta de lo poco que realmente sabemos sobre lo que está pasando debajo de nosotros.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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