Un descubrimiento científico revela nuevas especies diferentes de gran tiburón blanco

Hasta hace poco, se tenía la idea de que las grandes especies de tiburones blancos pertenecían a la misma especie, pero un reciente descubrimiento ha desmentido esta idea y demostrado que no se trata de la misma especie.
Fue gracias a las investigaciones de un equipo de científicos que se pudo determinar que los grupos de tiburones del Pacífico Norte, el Pacífico Sur, el Océano Índico, el Atlántico Norte y el Mediterráneo no pertenecen a una misma especie, sino que hay diversas diferencias entre ellas. Los resultados de esta investigación fue publicada en la revista Current Biology.
Estas especies se encontraban separadas entre sí hasta hace 200 mil años, pero en la actualidad ya no es así, por lo menos no físicamente, aunque las diferencias que hay entre ellas sí provoca que se haya creado un perfil genético distinto que tiene la capacidad de que una nueva especie surja.
Antes, la única manera en la que se podían determinar los atributos de una especie era por medio de lo que se observaba a simple vista y concluyendo que una especie no podría reproducirse y tener descendencia con otra especie.
En la actualidad ya es posible estudiar más a fondo el genoma de los animales, pero hay algo que todavía no se puede saber con certeza y es cómo se reproducen las especies entre ellas. Claro que, aunque hay diferencias notables entre los tiburones blancos, estas no son tan grandes como para que se les pueda considerar especies diferentes.
Lo que sí es seguro es que no es común que surjan nuevas crías del cruce de diferentes especies, lo que demostró un estudio en el que se secuenciaron secciones específicas de los genes de 89 tiburones individuales de todo el mundo y los genomas completos de 17 individuos.
De todos estos ejemplares y a excepción de uno, se podían ubicar en una de las tres poblaciones distintas. Puede ser que esto parezca bueno, sin embargo, lo cierto es que esto puede ser un problema para los tiburones debido a que es muy probable que algunos de los genes no se hayan propagado y sean eliminados.
La única excepción que se encontró fue un cruce, con mezcla de genes del Indopacífico y el Pacífico Norte, lo que ofrece una esperanza de que dichas poblaciones puedan superar sus diferencias en caso de que resulte necesario.
«Si todos los tiburones blancos pertenecieran a una única población global integrada, no importaría tanto que desaparecieran de un área específica», menciona la bióloga Catherine Jones de la Universidad de Aberdeen. «Desde hace tiempo se ha considerado que la desaparición de tiburones de una zona podría compensarse con el movimiento y el apareamiento de tiburones de otros lugares».

Casi siempre se piensa que como los tiburones blancos son depredadores, se olvida que una de las grandes amenazas para ellos somos los humanos, especialmente, con la caza indiscriminada, tanto para alimentación como para propósitos recreativos, así como la contaminación y destrucción de sus hábitats naturales.
Por este motivo, se ha clasificado a la especie de tiburón blanco como en peligro crítico de extinción en Europa, ya que sus números se han reducido casi a la mitad.
