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Cultivar cebolla amarilla en casa: Guía completa para un cultivo exitoso

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Créditos de imagen: luboschlubrry | Freepik

La cebolla es uno de los ingredientes más usados dentro de la cocina de muchas gastronomías del mundo, y es que no podría ser de otra manera, ya que es uno de los ingredientes que les da mayor sabor a nuestras comidas e incluso a botanas y antojitos, por lo que es de esperarse que sea una de las más cultivadas y comercializadas del mundo.

Además de que se trata de uno de los alimentos con mayor presencia en el mundo, también es una importante fuente de potasio mineral que contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso, así como también es fuente de vitamina C.

También son ricas en flavonoides, quercetina y compuestos azufrados, pero eso no es todo, sino que favorece la eliminación de líquidos, es expectorante, bactericida y fungicida, es excelente para proteger al corazón, tiene altos niveles de antioxidantes que ayudan a proteger a las células frente a la acción de los radicales libres que se asocian al envejecimiento prematuro y el desarrollo de algunas enfermedades como el cáncer o patologías cardiovasculares.

Por estos y más motivos es que es una excelente opción consumir cebolla en nuestras comidas, y qué mejor que podamos cultivarlas en casa para tener siempre disponible alguno de estos deliciosos tubérculos para el momento que deseemos, libres de químicos y de otros productos que pueden causar un daño a la salud de quienes lo consumen.

Así que para que puedas tener siempre a la mano este tubérculo, te vamos a mostrar en este artículo cómo puedes sembrar en casa y con poco espacio tus propias cebollas, aunque en esta ocasión será de la variedad amarilla.

Presta atención a los pasos que te vamos a mostrar a continuación.

Este es el paso a paso que debes seguir para cultivar tus propias cebollas en casa

1.- Busca una zona con buena exposición solar, donde le dé por lo menos de 6 a 8 horas diarias de sol directo al día. Debe ser un suelo bien drenado y con un pH de entre 6.0 y 7.0.

2.- Afloja la tierra y elimina piedras y raíces, debe estar suelta la tierra para que se desarrolle de manera correcta.

3.- Si usas semillas, siembra en interiores 8-10 semanas antes de la última helada, en bandejas o macetas con sustrato para siembras. Y en caso de que uses bulbos, elige bulbos de cebollas amarillas de buen aspecto y tamaño. En caso de usar semillas directamente, remójalas en agua 24 horas antes de la siembra para mejorar la germinación.

4.- Si siembras las semillas en el exterior, colócalas directamente en el suelo cuando la temperatura del suelo sea de al menos 10°C, a una profundidad de 1-2 cm y 2-3 centímetros de distancia entre ellas. En caso de usar bulbos, estos deben estar a una profundidad de 2-3 cm, con la punta del bulbo hacia arriba y dejando una distancia de 10-15 cm entre ellas.

5.- Mantén el suelo regado, pero bien drenado, regando especialmente en periodos secos, pero teniendo cuidado de no encharcar para no pudrir las raíces y evitando mojar las hojas.

6.- Agrega un fertilizante equilibrado (como 10-10-10) o uno específico para cebollas, este debe ser agregado al momento de la siembra y luego cada 3 a 4 semanas, evitando el exceso de nitrógeno para que no salgan más hojas que bulbos.

Créditos de imagen: iStock

Verás que tus cebollas estarán listas para cosechar cuando las hojas empiecen a secarse y caerse, lo que suele ocurrir después de 3 a 4 meses después de la siembra. Cosecha los bulbos con cuidado, evitando dañar los bulbos y almacenándolos en un lugar fresco, seco y bien ventilado.


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