No uses hisopos: esta es la técnica correcta para limpiar los oídos, según expertos

La limpieza de nuestro cuerpo es algo que debemos priorizar, ya que no solo se trata de una buena presentación, sino que también es parte de nuestra salud, pues cuando estamos limpios, también estamos libres de bacterias y otros microorganismos que nos pueden provocar enfermedades o malestares.
Una de las limpiezas que debemos llevar a cabo, muy aparte de la ducha y el constante cambio de ropa o lavado de los dientes, es la limpieza de los oídos. Como se sabe, los oídos producen cerumen, que es lo que comúnmente llamamos como cera de oídos.
Este cerumen es prácticamente un aceite ceroso que se abre paso hasta la abertura del oído, y llegando ahí, se cae o es eliminado por medio del lavado o limpieza. A pesar de que se trata de una sustancia necesaria para proteger el oído al atrapar el polvo, las bacterias y otros microorganismos, al igual que le impide el paso a otros objetos pequeños o protegiendo el oído del agua, también es peligroso que este se acumule demasiado en el conducto auditivo.
Por ello, para facilitar la limpieza de nuestros oídos y eliminar el exceso de cerumen, lo que solemos hacer es tomar un hisopo y empezar a limpiar nuestros oídos. Pero, a pesar de que e trata de una práctica bastante común en muchos hogares del mundo, lo cierto es que no es buena idea hacerlo y enseguida te vamos a explicar por qué.
¿Por qué no debes usar hisopos para limpiarte los oídos, según expertos?
El Dr. Seth Schwartz, otorrinolaringólogo de Virginia Mason Franciscan Health en Seattle, explicó al The New York Times que, aunque las lesiones en el tímpano no son tan frecuentes, la mayoría de estas suelen suceder debido al uso inadecuado de los hisopos y descuido al momento de realizar la limpieza.
Los hisopos no son tan recomendables a causa de que pueden empujar el cerumen hacia el interior del canal auditivo, lo que termina por provocar acumulaciones y obstrucciones. Si esto sucede, sentirás picazón, dolor, sensación de presión en el oído, mareos e incluso pérdida de audición.
De igual manera, la Dra. Hae-Ok Ana Kim, especialista de trastornos del oído interno del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia, advirtió que las fibras de los hisopos, parecen suaves, pero en realidad pueden ser abrasivas y dañar la delicada piel del oído.
Entre los riesgos de usar hisopos, se encuentran los siguientes:
° Irritación de la piel
° Aumento de la producción de cerumen debido a las lesiones, esto como forma de proteger los oídos.
° Impacto del cerumen: puede ocasionar una obstrucción del oído a causa de la acumulación.
° Riesgo de perder la audición, debido a la acumulación del cerumen o al mal uso del hisopo.
¿Cuál es la mejor manera de limpiar los oídos?
En caso de que necesites limpiar tus oídos, puedes hacer lo siguiente:
° Utiliza una toallita húmeda: solo limpia la parte externa del oído, cuidando de no introducirla al interior del canal auditivo.
° Usa gotas para los oídos: En caso de que tengas cerumen seco, puedes usar gotas para los oídos, las cuales puedes conseguir en las farmacias sin receta.
° Evita usar otro tipo de herramientas: no es recomendable que uses herramientas caseras ni dispositivos comprados en las tiendas, como pueden ser palillos, cepillos o el uso de velas para los oídos, ya que este método no es seguro ni ayuda a la extracción de la cera.

