Conoce las 10 palabras en castellano tienen origen catalán y no lo sabías

Comenzaremos con esta frase sobre la importancia del idioma en nuestra vida.
«Es importante tener conciencia de nuestro idioma por razones culturales: si nosotros mismos no lo conocemos, ¿cómo seremos capaces de extender nuestra cultura? La lengua es la base de esta». Karla Rodríguez.
Para entender y comprender nuestro artículo debemos informarte que la base de nuestra lengua se encuentra en el latín, el cual, por supuesto, como todo, evolucionó desde el latín vulgar hasta el castellano. Por lo que la gran mayoría de las palabras en español tienen su origen en él.
Sin embargo, a lo largo de los tiempos, la lengua castellana se ha enriquecido con palabras de diversos orígenes. Estas palabras que se han incorporado y que provienen de lenguas distintas al latín se les conoce como préstamos.
Los factores son muchos, pero destacamos los siguientes:
- Se integran por contacto directo entre hablantes de lenguas diferentes
- Por adoptación entre relaciones económicas y culturales entre los países.
- Por qué ambos países geográficamente hablando están muy cerca.
- Por la influencia de los medios de comunicación donde jóvenes actuales están más en contacto.
- Los intercambios culturales (cine, literatura, música…).
Hoy en este artículo vamos a mencionarte diez palabras en castellano que tienen origen catalán, pero pocos lo saben.

ALIOLI: que significa «ajo» y «aceite» pero es conocido como ajolio o ajoaceite, es una salsa típica en la gastronomía mediterránea y está formada por la emulsión de aceite de oliva con ajo.
AÑORAR: El origen de esta palabra es en realidad latino, pero se adaptó al castellano, cuyo significado era ignorar, pero el catalán lo adapto para describir la pena no saber dónde está algo o alguien.
BANDOLERO: Que, aunque la palabra bando apareció primero en castellano, bandoler fue primero en catalán. Se usa principalmente para definir que una persona es bandido, encartado, brigante, facineroso, salteador de caminos, fugitivo, cuatrero, malhechor, proscrito o forajido.
BORRACHO: Proviene de la derivación de morratxa, que posteriormente se modificó la «m» por la «b» y en Cataluña pasó a decirse borratxa. Ahora en castellano borracho, que se emplea para definir a una persona que tiene una alteración en sus capacidades físicas o mentales por la ingestión excesiva de bebidas alcohólicas.
CANTIMPLORA: deriva de la expresión catalana canta i plora, que puede traducirse como “canta y llora”. La idea de cantimplora, de este modo, nació a partir de una metáfora vinculada a la semejanza entre el ruido del contenido de la vasija y el sonido de una canción o de un llanto.

CAPICÚA: La palabra capicúa es un préstamo del catalán: proviene de cap-i-cua, literalmente “cabeza y cola”. Tal expresión comenzó aplicándose a la ficha de dominó que podía colocarse en los dos extremos dando fin al juego.
FAENA: De origen latín facienda, nominativo femenino de “faciendus” algo que está por hacerse, después evolucionó al catalán que significa “Que hacer” y hoy en día paso al castellano.
GUANTE: Esta sería uno de los mejores ejemplos de los que hablamos sobre la evolución de la lengua, La palabra “guante” viene del germánico (del dialecto franco) ”wante”, de ahí pasó al francés”gant” de ahí al catalán “guant” y finalmente al castellano «guante».
QUIJOTE: De origen catalán cuixot y del latín coxa que significa cadera. Era una pieza propia del arnés que usaban los caballeros en las caderas, incluyo Miguel de Cervantes uso mucho este nombre haciendo referencia a que era un caballero.
TRÉBOL: Al igual que la palabra “guante” la palabra trébol viene del griego τριφυλλον y evolucionó a través del latín “trifolium”, en ambos con el significado de «tres hojas», recogido en el DRAE desde 1739, en el que dice provenir del catalán trevoll, lengua en la que está presente desde el siglo XV.
