Chang’e-5: Encuentran agua en la Luna en una forma que se creía imposible

Después de una serie de arduos estudios, la CNSA ha revelado un hecho histórico que puede cambiar la forma en la que vemos a la Luna para siempre. Se trata de agua, el líquido vital para la vida, pero en una forma nunca antes vista.
Sin dudas, el ser humano ha llegado muy lejos hasta ahora gracias a su hambre por conocimiento y a los grandes avances tecnológicos que hemos tenido en las últimas décadas.
Estos avances tecnológicos han cambiado para siempre la vida de todas las personas en general, pues nos hemos vuelto una especie repleta de tecnología que nos ayuda a realizar desde trabajos pesados, hasta brindarnos acceso a información desde la palma de nuestra mano.
De entre todos los avances que la ciencia y la tecnología ha tenido en los últimos años, encontramos la carrera especial, esta que se ha adentrado a estudiar y explorar el espacio para encontrar las respuestas a muchas incógnitas.
Recientemente, un hecho insólito se ha dado a conocer por la Administración Espacial Nacional de China, CNSA, por sus siglas en inglés, con respecto a las muestras recolectadas en la Luna por su rover, el Chang’e-5.
Si bien, desde hace algunos años ya se había confirmado la presencia de agua en nuestro satélite natural, esta no se encuentra como lo esperábamos, y ahora, recientemente, los científicos chinos han hallado agua en forma de regolito hidratado en las muestras recolectadas por el Chang’e-5, las cuales fueron obtenidas en el lado visible de la Luna.
En otras palabras, la CNSA ha encontrado sales hidratadas en el lado visible de la Luna, un hecho que pasa a ser historia debido a que este es un hecho que hasta el día de hoy la ciencia creía imposible.

El hecho científico se dio a conocer a través de un estudio publicado en la Nature Astronomy, en donde se describe que estas sales o minerales hidratados se encontraron en su forma molecular, un hecho que se creía imposible en el lado visible de la Luna.
Estas sales hidratadas son un recurso que al parecer ha permanecido aun cuando las condiciones de la Luna, en especial en el lado en donde sí da el Sol, no son tan favorables gracias a los rayos solares, a la radiación y a la falta de atmosfera en este satélite natural.
Gracias a este hito científico, se está cada vez más cerca de confirmar la hipótesis de que hace millones de años en la Luna se tenía actividad geológica y, por ende, volcánica. Se especula que la Luna, al tener agua en su interior, esta fue arrojada por los volcanes, provocante que se evaporara al instante, pero dejando un rastro que se conservó a pesar de las condiciones en el suelo lunar.
Así mismo, también se encontraron ‘cristales de impacto’, los cuales son agua que queda atrapada en cristales de minerales y termina siendo reservada en la superficie y en el interior de la Luna.
Este es un hecho impresionante, pues con estas muestras recolectadas en el 2020 se han logrado descubrimientos increíbles. Ahora, queda esperar para los resultados de la más reciente misión, Chang’e-6, la cual recolectó muestras en la Luna, pero en el lado oscuro.
