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Un estudio confirma que Usain Bolt podría NO SER el hombre más rápido del mundo

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FUENTE: Marca.com

La competencia de los 100 metros lisos en los Juegos Olímpicos de París 2024 no defraudó y resultó una de las más ajustadas y emocionantes de todos los tiempos, con un final de fotografía que dio el triunfo al estadounidense Noah Lyles, con una mejor marca personal de 9,79 segundos, el mismo tiempo que el jamaicano Kishane Thompson, aunque con una diferencia de 5 milésimas de segundo. ¡Sí, solo 5 milésimas pudieron hacer la diferencia entre una medalla y la otra!

Y es que la velocidad humana siempre ha sido un tema emocionante, especialmente en el contexto de las competiciones atléticas de alto nivel. En esta nota, vamos a decirte cuál es el verdadero límite de la velocidad humana, y tomaremos como referencia al legendario Usain Bolt.

Usain Bolt, conocido como el hombre más rápido del mundo, estableció récords tanto mundiales como olímpicos que parecen inalcanzables. En los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, Bolt rompió el récord mundial con un tiempo de 9,69 segundos en los 100 metros lisos, y posteriormente en los Campeonatos Mundiales de Berlín 2009, lo mejoró a 9,58 segundos. Sus logros no se detuvieron ahí; Bolt también posee el récord olímpico con un tiempo de 9,63 segundos, logrado en Londres 2012.

A pesar de estos impresionantes récords, la ciencia ha investigado si hay un límite biológico para la velocidad humana. Un estudio realizado en 2010 por Peter G. Weyand y su equipo, titulado «The biological limits to running speed are imposed from the ground up», exploró esta pregunta a fondo. Según el estudio, la velocidad de carrera está limitada por una interacción mecánica entre las fases de apoyo y oscilación de la zancada.

El estudio examinó si las limitaciones en la fase de apoyo se debían a los máximos de fuerza en el suelo o a los mínimos de tiempo de contacto con el suelo. Los investigadores seleccionaron el salto con una sola pierna y la carrera hacia atrás como contrastes experimentales con la carrera hacia adelante, y realizaron pruebas progresivas en cinta rodante con siete sujetos atléticos. Descubrieron que las fuerzas verticales promedio y máximas aplicadas al suelo durante el salto con una sola pierna eran significativamente mayores que las aplicadas durante la carrera hacia adelante. Además, los períodos de aplicación de fuerza en el salto con una sola pierna eran más largos. Llegando a la conclusión de que en un futuro podremos ver personas compitiendo por los 100 m planos y llegando a la meta con tan solo 9.41 segundos, una velocidad imposible para nuestros atletas actuales.

Los resultados también mostraron que los períodos de aplicación de fuerza en la carrera hacia atrás y hacia adelante eran casi idénticos. De esto, concluyeron que el límite en la fase de apoyo para la velocidad de carrera no se debe a las máximas fuerzas que las extremidades pueden aplicar al suelo, también al mínimo tiempo necesario para aplicar las grandes fuerzas específicas de masa requeridas.

La adrenalina también juega un papel definitivo en la velocidad humana. Durante situaciones de alto estrés o excitación, el cuerpo libera esta hormona, lo que puede aumentar la fuerza muscular y la velocidad de reacción. Esta respuesta fisiológica ha sido bien documentada en situaciones extremas, donde las personas han logrado hazañas físicas impresionantes que, seamos sinceros, no tenemos en ese momento un medidor de fuerza o velocidad.

FUENTE: Marca.com

Sin embargo, alcanzar la máxima velocidad no solo depende de la adrenalina. Existen varios factores que influyen en la velocidad de un competidor:

  1. Genética: Algunos individuos nacen con una predisposición genética que les proporciona fibras musculares de contracción rápida, esenciales para la velocidad.
  2. Técnica: Una técnica de carrera eficiente puede marcar la diferencia en la velocidad final. La postura, la longitud y frecuencia de la zancada, y la mecánica del brazo son aspectos cruciales.
  3. Entrenamiento: El entrenamiento específico de velocidad, incluyendo sprints y ejercicios de resistencia, es fundamental para desarrollar y mantener la velocidad máxima.
  4. Nutrición: Una dieta equilibrada y adecuada puede optimizar el rendimiento atlético al proporcionar la energía y nutrientes necesarios.
  5. Recuperación: El descanso y la recuperación son esenciales para permitir que el cuerpo se repare y fortalezca después del entrenamiento intenso.

Así que, si pensabas que Usain Bolt era el hombre más rápido del mundo, no estabas tan alejado de la realidad, pero con un mayor esfuerzo, disciplina, constancia y claro, biología, seguramente se puede superar cualquier récord.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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