¿Es peligroso comerse las semillas de las frutas? Expertos lo explican

Cuando comemos frutas que llevan semillas, tales como la sandía, la papaya, uvas, melón y algunas otras, algunas personas suelen comerlas y algunas otras prefieren quitarlas para saborear mejor la fruta.
Sin embargo, cuando se trata del grupo que opta por comerse las semillas, suele surgir la duda de si esta práctica es segura o si se debe tener precaución al momento de hacerlo.
Especialmente debido a que hay una gran cantidad de mitos que rodean a la práctica de comer las semillas de las frutas, ya sea accidental o de manera voluntaria, y para evitar que esto suceda, se han implementado tecnologías que logran que las frutas se produzcan sin tener semillas en su interior.
Por lo general, las semillas de sandía, granada, pepino o fruta del dragón son seguras de consumir, y en el caso de las semillas de sandía, se trata de semillas maduras y fértiles que se convertirán en una nueva planta de sandía.
De acuerdo con el nutricionista Toby Amidor, las semillas de la sandía son seguras para comer y pasarán por el cuerpo, ya que son fibra insoluble, por lo que no representa ningún riesgo consumir estas pequeñas semillas.
«Las fibras insolubles ayudan a hidratar y mover los desechos a través de los intestinos. Esto podría contribuir a prevenir el estreñimiento y se encuentra en las semillas y pieles de las frutas».
Y aunque las semillas de sandía sean beneficiosas para la salud, no es recomendable consumir una cantidad alta de estas, ya que un exceso en su consumo puede ocasionar estreñimiento o malestar gastrointestinal en aquellas personas que padezcan sistema digestivo sensible.
Además, los síntomas de esto incluyen hinchazón, gases, estreñimiento, malestar abdominal y dolor.
¿Todas las semillas de las frutas son seguras para consumir?
No, no todas las semillas de las frutas son seguras para consumir, debido a que algunas contienen ácido prúsico, o también conocido como cianuro. Este peligroso compuesto se encuentra en los huesos de cereza, los de durazno y las semillas de manzana, por lo que no es recomendable consumirlos.
«Los huesos de cereza contienen ácido prúsico, también conocido como cianuro, el cual es venenoso. Si traga uno o dos huesos enteros, pasarán por su sistema digestivo y es poco probable que causen algún daño. Sin embargo, debe evitar aplastar o hacer crujir estos huesos», menciona el portal VeryWell Health.

Por este motivo, lo ideal es no masticar o romper los huesos de las anteriores frutas, ya que podríamos sufrir una intoxicación por cianuro. Así mismo, para evitar cualquier malestar de salud que nos pueda ocasionar el consumo de semillas, lo mejor es no consumirlas o en su caso, hacerlo en cantidad moderada.
Y si tienes duda acerca de si las semillas son inofensivas, lo mejor es que las descartes, especialmente si se trata de frutas que no conoces o que es la primera vez que pruebas.
Antes de incorporar a tu dieta nuevos alimentos, te recomendamos que investigues bien o que consultes con un especialista, y que acudas a una consulta médica de inmediato en caso de que presentes síntomas adversos o alérgicos al momento de probar una nueva fruta o verdura.
