La manera correcta de almacenar las ‘calabazas’ para que siempre estén frescas y duren por más tiempo

Las calabazas son una de las verduras más preferidas por el mundo y protagonistas de diversos platillos exquisitos, que se pueden comer a cualquier hora del día, además de ser una gran fuente de nutrientes para el organismo.
Sin embargo, son de las verduras que requieren cocinarse casi después de su compra, puesto que dejarlas al aire libre por mucho tiempo puede causar su resequedad o almacenarlas en el refrigerador puede generar que se pudran rápidamente.
Por fortuna, aquí te contamos la manera correcta de almacenar las calabazas para que siempre estén frescas y duren por más tiempo, además de otros detalles interesantes, así que presta mucha atención.
¿Por qué es bueno comer calabazas?
Las calabazas, también llamadas calabacín, calabacita tierna o calabaza de verano, son verduras de color verde, que se caracterizan por tener una pulpa blanca amarillosa y semillas en su interior, además de existir dos presentaciones, italiana que es de forma alargada y criolla que es de forma redonda.
Sin importar su forma o clase, los expertos de la Procuraduría Federal del Consumidor de México resaltan que el consumo de calabaza es muy bueno para la salud, puesto que, tienen grandes cantidades de antioxidantes, como carotenos, luteína y zeaxantina, que ayudan a tener una visión saludable, a prevenir las cataratas y la degeneración macular.
Además, es una fuente rica en vitaminas A, C y del complejo B (B6, B1, B2 y B3), folato, colina y minerales como el potasio, hierro, manganeso y fósforo, nutrientes esenciales para el desarrollo y buen funcionamiento del sistema inmunológico, el sistema vascular, el corazón, el cerebro, los músculos y los huesos.
También las calabazas en su pulpa contienen mucílagos, los cuales poseen una acción suavizante y protectora de la mucosa del estómago, ayudando a prevenir la gastritis, las ulceras y otro tipo de padecimientos estomacales.

¿Cuál es la forma correcta de almacenar las calabazas?
La manera adecuada para guardar las calabazas para que siempre estén frescas y duren por más tiempo, es colocándolas directamente en el cajón de las verduras, sin nada arriba de ellas. De igual manera, verifica que las calabazas estén en perfectas condiciones antes de almacenarlas y sécalas para que no tengan restos de humedad.
Otra opción es guardarlos en una bolsa de papel con una toalla absorbente en el fondo y con algunas perforaciones para que circule el aire.
Evita guardar las calabazas en una bolsa de plástico, ya que pueden generar más humedad, la cual propiciará el crecimiento de microorganismos y causará que se deterioren fácilmente.
También puedes guardarlas picadas dentro de una bolsa hermética y sin presencia de aire en el congelador, de esta manera durarán más tiempo. Solo recuerda descongelarlas con anterioridad el día que las llegues a cocinar.
Otro consejo de compra es elegir las calabazas más firmes al tacto, que tengan una composición compacta, sin presencia de manchas en la piel, de tamaño mediano o pequeño, de esta manera elegirás las calabazas más frescas y te durarán por más tiempo.
Asimismo, no compres calabazas muy grandes o alargadas, puesto que, están muy maduras, no tienen mucha pulpa y suelen tener muchas semillas, además de que no duraran mucho tiempo si las guardas.
Esperamos que esta información y consejos te sean de mucha utilidad para que las calabazas te duren por más tiempo y conserven su rico sabor para tus platillos favoritos.
