¿Qué es el famoso “oro azul” y para qué se está utilizando actualmente?

Los minerales son una fuente de recursos económicos muy importantes para los países en general, ya que los que tienen yacimientos desiertos elementos que se utilizan en la industria de cualquier tipo, tienden a tener grandes ganancias a través de la explotación de esta materia.
Similar a lo que pasa con el petróleo y las llamadas tierras raras que se utilizan en electrónica, hoy tocaremos sobre el llamado oro azul que está causando un gran impacto en la economía de uno de los países con mejor desarrollo en Latinoamérica y en el mundo, así que presta mucha atención y aprende algo nuevo.
¿Qué es el famoso «oro azul» que podría llevar un país de LATAM a convertirse en el segundo mayor productor mundial? Este mineral, conocido como cobalto, está generando mucho interés debido a sus valiosas propiedades en diversas industrias. No solo se destaca en la electromovilidad, ayudando a mejorar la duración y eficiencia de las baterías de vehículos eléctricos, sino que también juega un papel crucial en la radioterapia para tratar algunos tipos de cáncer. Chile podría aprovechar su potencial para producir hasta 15.000 toneladas anuales de este mineral y posicionarse como un jugador clave en el mercado global.
¿Qué es el oro azul?
El cobalto, que también se conoce como «oro azul», es fundamental en la fabricación de baterías de ion litio, ya que ayuda a prolongar su vida útil, hacerlas más compactas y prevenir el sobrecalentamiento. Este metal, junto con el coltán, es muy codiciado por su papel en la producción de dispositivos electrónicos que usamos a diario, como smartphones y tablets. Por eso, muchas empresas tecnológicas están muy atentas a las reservas de cobalto.
En la tabla periódica, el cobalto se simboliza con «Co» y tiene el número atómico 27. A diferencia de muchos otros metales, el cobalto es conocido por su gran resistencia al desgaste y a la corrosión, incluso a altas temperaturas. También es muy duro y resistente a la tensión, por lo que se usa mucho en la maquinaria industrial. Aunque existen 22 isótopos del cobalto, solo uno, el Co-59, es estable y se extrae de manera natural. Este isótopo puede transformarse en Co-60 cuando se expone a neutrones, lo que es útil en aplicaciones nucleares.

El cobalto es ferromagnético, lo que significa que tiene propiedades magnéticas similares al hierro y al níquel. Se encuentra en muchos minerales junto con el níquel. Aunque el cobalto está presente en pequeñas cantidades en estrellas, plantas y animales, la mayor parte se extrae de minas en la República Democrática del Congo, que también posee grandes reservas de coltán, cobre y níquel.
¿Para qué más se utiliza el oro azul?
Además de sus aplicaciones industriales y electrónicas, el cobalto es esencial para la salud humana, ya que es un componente de la vitamina B12 y ayuda en la producción de glóbulos rojos. Sin embargo, el cobalto puede ser peligroso en altas concentraciones, por lo que es importante manejarlo con cuidado.
Uno de los compuestos interesantes del cobalto es el cloruro de cobalto, que se usa en la fabricación de vidrio, porcelana y esmaltes, y también en cromatografías debido a sus cambios de color cuando se deshidrata.
Actualmente, la República Democrática del Congo lidera la producción mundial de cobalto, con 145.000 toneladas métricas en 2022. Indonesia sigue con 9.500 toneladas. Chile tiene el potencial de convertirse en el segundo productor global si logra extraer el cobalto de sus relaves mineros, según un estudio de Corfo y Sernageomin. Este estudio indica que Chile podría producir hasta 15.000 toneladas anuales con menores impactos ambientales y costos más bajos.
Un proyecto reciente busca recuperar cobalto de manera sostenible mediante la biotecnología, utilizando microorganismos para extraerlo de los relaves mineros. Este enfoque no solo ayuda a limpiar el medio ambiente al eliminar pirita, un mineral que causa contaminación, sino que también ofrece una forma más eficiente y ecológica de obtener cobalto. Con esta técnica, Chile podría transformar desechos mineros en recursos valiosos, mejorar la calidad de vida local, y atraer inversión extranjera. La Agencia Internacional de la Energía proyecta que la demanda de cobalto aumentará un 207% para 2050, por lo que estos esfuerzos de biotecnología son clave para asegurar una producción limpia y sostenible en el futuro.
