Expertos revelan cómo los perros y gatos experimentan el duelo ante la perdida de algún ser querido

De acuerdo con el Instituto Mexicano de Tanatología, el duelo es un estado de pensamiento, sentimiento y actividad que se produce como consecuencia de la pérdida de algún ser querido o algo que era muy importante para nosotros con gran valor significativo. Lo cual produce síntomas físicos y emocionales. La pérdida es psicológicamente traumática en la misma medida que una herida o quemadura, por lo cual siempre es dolorosa. Necesita un tiempo y un proceso para volver al equilibrio normal.
Sin embargo, debemos prestar también atención al duelo que pueden vivir nuestros animales de compañía ante la perdida de algún ser querido o su dueño, para ello nos apoyamos de un diálogo que la profesora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, Sofía Viniegra, hablo para la revista UNAM Global.
Viniegra compartió, que aún existen pocas investigaciones acerca del duelo en animales de compañía y los que hay “no son tanto de carácter científico, sino filosófico”. Más, sin embargo, la catedrática menciono que las mascotas de alguna u otra manera, si se percatan que algo o alguien falta y obviamente lo resienten.

Tal y como en un inicio de este artículo te comentamos, el duelo produce sintomatologías físicas y psicológicas en humanos, así mismo las personas podrán notar que sus mascotas pasan por una etapa similar al duelo gracias al comportamiento que muestran, el cual consiste presentar apatía, falta de interés, cambios en el apetito y en el patrón de sueño.
Viniegra mencionó que las mascotas presentan ansiedad ante la separación de su ser querido, no exactamente en la muerte, es decir, lo podrían presentar incluso cuando se deja encargado en otro sitio. Pues es el mismo caso cuando experimentan la pérdida de algún ser querido o compañero. Aunque este proceso no es el mismo para todos, los factores dependerá principalmente del tipo de relación que solía tener con quién murió.

“Aunque es un proceso que quisiéramos evitarles, debemos esperar a que sus emociones se vuelvan a acomodar”, subrayó Viniegra.
El apoyo familiar por parte de los familiares también jugará un papel fundamental e importante, por lo que se sugiere estar observando a la mascota de cerca y ver que sus rutinas no estén alteradas del todo, ofrecerles atención, cariño, y pasar tiempo con ellos. De lo contrario, la especialista informo que si el comportamiento se ve sumamente afectado o prolongado, lo ideal sería llevarlo a algún médico veterinario especialista en etología clínica, para realizarle un examen conductual y tratarlo de la mejor manera.
