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El truco de oro para guardar el pastel sobrante y que no huela a refrigerado

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¿Te quedó pastel de la fiesta? ¡No lo regales o lo tires! ¿No quieres que se apeste a refrigerado? Toma nota que te decimos cómo puedes evitar que se impregne tu pastel con el olor de la nevera.

El mejor momento de las fiestas llega cuando hay que partir el pastel, el postre más delicioso del mundo. No importa si es de vainilla, chocolate, napolitano, etc., así como tampoco importa la decoración, mientras el sabor sea único y delicioso, todo lo demás saldrá sobrando.

Sabemos qué hay de pasteles a pasteles, unos que están relativamente económicos, mientras hay otros que tienen un precio bastante elevado, pero recordemos que todo tiene el precio justo, dado que la elaboración del pastel es bastante pesada, sobre todo al momento de la decoración.

Ahora bien, al momento de comprar un pastel también debemos tener en cuenta los cuidados que debemos darle, especialmente si este será partido hasta en la noche, es decir, varias horas después de haberlo comprado.

Meterlo al refrigerador o una habitación fresca, no tocarlo de las orillas, no moverlo bruscamente, colocarle una tapa (de ser posible), entre más puntos que debemos cuidar, pero ¿qué pasa cuando el pastel es partido y todavía queda una gran cantidad?

Tirar el pastel, o cualquier otro alimento, nunca es una opción, a menos que este se ‘echara’ a perder, pero entonces ¿cómo guardamos el resto del pastel?

En alguna ocasión, a todos, nos ha pasado que guardamos el pastel en el refrigerador de manera incorrecta y este termina adquiriendo un olor y sabor bastante desagradable, y ya nadie quiere comerlo así.

Hoy te daremos el tip de oro para que guardes de manera correcta el pastel que te quedó de la fiesta, así que presta atención.

Primero que nada, debes tener en cuenta que dentro de tu refrigerador no debe haber alimento alguno destapado, sobre todo esos que tienen olores fuertes como el ajo, cebolla, especias o carnes guisadas.

Crédito de imagen: Soy502

Después, procede a hacer un espacio dentro de tu refrigerador, evitando que quede justo alado de algún alimento ‘fuerte’ aunque este esté tapado.

Agarra el pastel que te haya quedado y procede a eliminar cualquier resto de leche que esté saliendo de este y colócalo sobre un pedazo grande de papel film.

Envuelve el pastel con el papel film, evitando que quede muy apretado y procede a hacer lo mismo con más pedazos si no cabe en un solo paquetito.

Ya que tengas las piezas envueltas, procede a colocarlas sobre un plato grande y luego colócalas dentro del refrigerador, de esta manera, si llega a derramar leche (en caso de ser húmedo o de tres leches) caerá sobre el plato.

Trata de no dejar empalmado el pastel, y si no tienes papel film también puedes apoyarte de un recipiente de vidrio con tapa, al igual que el papel film, el recipiente logrará mantener los olores fuera de tu pastel y así prolongarás su vida útil y lo consumirás con el mismo sabor.


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