Cómo sembrar un Bonsái desde la semilla y no fallar en el intento

Seguramente, en algún momento has escuchado acerca de los árboles bonsái, una técnica con la que crearemos un espectacular efecto en miniatura de un árbol. Aquí te enseñaremos a hacer tu propio árbol bonsái desde la semilla.
La jardinería es uno de los pasatiempos más practicados en todo mundo, pues esta tiene beneficios para la salud física y mental de las personas, además de ayudar al medioambiente, según nos menciona Mejor con Salud.
Dentro de la jardinería existen algunas vertientes que tienen miles de años de práctica, tal es el caso de las técnicas utilizadas desde la antigua China hace más de dos mil años con las que se crean los conocidos árboles bonsái, así lo menciona Bonsai Empire.
En la actualidad, este es un arte que se sigue practicando en su lugar de origen, pero que también se ha esparcido por todo el mundo, revelando la forma en que podemos llevar a cabo esta técnica incluso desde nuestro hogar.
En esta ocasión te mostraremos las técnicas que debes saber para poder hacer tu propio árbol bonsái desde la semilla. Hay varios aspectos a tomar en cuenta, uno de los más importantes es la paciencia, pues este es un trabajo que puede llevar hasta años.
De las primeras cosas a tomar en cuenta es que, en realidad, no existe una semilla de ‘bonsái’, ya que, esta, más que ser una especie, es una técnica que puede ser aplicada a distintas a especies de árboles.
Los tipos de semilla más comunes para hacer un bonsái son:
Arce
Pino silvestre
Olmo chino
Haya
Encina
Tejo
No obstante, casi cualquier tipo de árbol o arbusto de hojas pequeñas y que pueda vivir en maceta puede ser cultivado para convertirse en un bonsái, solo es cuestión de tener paciencia. Además, procura iniciar este proceso en primavera o verano, cuando es más fácil germinar una planta gracias al clima.

Ahora bien, si sigues estos pasos al pie de la letra y tienes la suficiente paciencia, podrás obtener un hermoso bonsái con el paso del tiempo:
1. Lo primero será germinar las semillas, se recomiendan más de 3, el tiempo y proceso dependerá del tipo de árbol que hayas elegido. Puedes germinar en un recipiente que no sea el permanente.
2. Una vez que las semillas hayan germinado, deberás tomar las 4 más fuertes, esas son las que usarás para tu bonsái.
3. Para traspasar las semillas germinadas, deberás tener listo un recipiente especial para bonsái que puedes conseguir en tiendas especializadas, o bien, puedes usar uno de cactus, solo procura que tenga agujeros por donde drenar el agua.
4. También considera la tierra en donde plantarás, si bien, venden tierra especial para bonsái, si no consigues, puede formar la tuya a base de musgo, humus o mantillo y arena gruesa.
5. Pon el sustrato en la maceta en donde estará tu bonsái y deja 2 centímetros antes de llegar al borde, agrega las 4 semillas ya germinadas y llena esos 2 cm restantes.
6. Para el riego, deberás hacerlo 3 veces por semana hasta que comiencen a crecer más las semillas, cuando germinen del todo, solo riega 2 veces por semana.
7. Deberás hacer este proceso hasta que las semillas crezcan lo suficiente para poder ser manipuladas.
8. Para seguir el proceso deberás tener a la mano alambre grueso con recubrimiento de goma, tijeras para podar, agua y composta nueva.
9. Una vez tengan el tamaño correcto, quita la primera capa de tierra dejando a la vista la raíz de la planta.
10. Echa un vistazo cuidadoso al árbol e imagina cuál será su forma, y con las tijeras poda todas esas ramas y hojas muertas, además de ir dando una forma casi redondeada a las hojas y ramas restantes.
11. Cuando terminemos con el podado, usa el alambre para con cuidado enredar las raíces más fuertes entre sí y darle la forma compacta de un árbol. Recuerda comenzar de abajo hacia arriba.
12. El proceso seguirá indefinidamente, hasta que las raíces crezcan y se engruesen, sigue regando y podando, dando la forma que buscas.
13. El tiempo que te lleve realizar un bonsái dependerá directamente de la semilla que hayas elegido y que tan buen sustrato tenga, pero recuerda, la paciencia es una virtud que se gana realizando esta técnica de bonsái.
