Aprende a cultivar menta en casa de una manera fácil y sencilla

Las hierbas aromáticas son siempre una excelente opción para contar con ellas en casa, pues no falta que una comida necesite alguna de estas hierbas y sin ella, puede perder ese sabor que la caracteriza.
Además, hay algunas que incluso pueden ser usadas para tratar algunos padecimientos, afecciones o alguna molestia por la que estemos pasando en ese momento, como lo es un dolor de estómago, aliviar los síntomas del resfriado o la molesta tos, cosa que pueden hacer ciertas infusiones o tés de hierbas aromáticas.
Tal es el caso de la menta, una planta que es bastante fácil de cultivar, siempre y cuando se tengan los cuidados necesarios y el suelo adecuado para su crecimiento. Sin embargo, no hay una forma de cultivar menta por semillas, debido a que es una planta híbrida y estéril que requiere ser propagada por medio de un tallo que ha desarrollado raíces.
Además, cuando cultivamos menta, debemos tener un especial cuidado, pues se trata de una especie invasiva que puede propagarse a cualquier parte del jardín que no deseemos.
Pero, si tenemos los cuidados necesarios a la hora de cultivar esta planta, podemos disfrutar de un hermoso ejemplar para usar en una deliciosa infusión, para condimentar comidas, elaborar aceites o complementar el jardín botánico, por lo que si lo que buscas es cultivar menta en casa, te vamos a mostrar una guía para que lo puedas hacer fácilmente y sin necesidad de que gastes mucho dinero, ya que podrás tener todas las plantas de menta que desees con solo una planta.
Sigue este paso a paso para cultivar menta en casa de forma sencilla
1.- Lo primero que debes hacer es tomar recortes de una planta o “corredores”, que son esos tallos que tienen raíces. De preferencia, elige corredores para que estos prosperen y tengan mayores posibilidades de sobrevivir.
2.- En caso de que tomes una rama, debes cortarla a 0,4 pulgadas por encima de un nodo, para que puedan crecer nuevas ramas y colócalos en un vaso con agua hasta que crezcan nuevas raíces, cambiando el agua del vaso cada tres días.
3.- Busca un buen lugar en el jardín o una maceta para que puedas plantar los nuevos tallos de menta, tapando ligeramente y regando inmediatamente después de plantar la menta. Ya que lo hayas hecho, debes regar con frecuencia, especialmente, durante el primer año, teniendo cuidado de no regarla de más para que no se pudran sus raíces.

4.- Después, podrás cosechar hojas frescas de menta desde finales de primavera hasta principios de otoño.
5.- A pesar de que la planta puede crecer bien en suelos promedio, puedes apoyar su crecimiento agregando un fertilizante equilibrado durante la primavera y regando bien.
En caso de que notes que la parte superior de la planta se contraiga y marchite durante el invierno, pero no te debes preocupar, ya que se regenerará en primavera.
De igual manera, es importante que antes de que crezca, limites a la planta de menta con más macetas, rocas o cualquier otro objeto, si lo que buscas es que no se propague y se convierta en una especie invasiva en tu jardín.
Y sin olvidar que debes colocar a la menta en un lugar donde la expongas de forma parcial o completa a la luz directa del sol y en un suelo bien drenado.
