El trucazo de oro para conservar los arándanos por más tiempo

¿Tus arándanos se hacen feos muy fácilmente? ¿Ya no sabes qué más hacer para conservarlos por más tiempo? Aquí te damos el tip definitivo para que tus arándanos duren frescos por semanas.
Sabemos lo molesto que es que nuestra comida se ‘eche a perder’, sin importar si son carnes, frutas, verduras, etc. El simple hecho de considerar que esa comida ya no podrá usarse es algo desesperante, debido a que no todas las personas tienen acceso a los alimentos y por el hecho de que invertimos un buen dinero al momento de hacer el súper.
Hay alimentos que son más fáciles de conservar que otros, pues incluso podemos dejarlos fuera del refrigerador y no les pasará nada, pero están otros alimentos que, incluso dentro del refrigerador, pueden llegar a descomponerse si no los conservamos de manera correcta.
Entre los alimentos (frutas) que más rápido tienden a descomponerse, encontramos a los arándanos, sí esas pequeñas bolitas de tonalidad azul oscuro que saben realmente deliciosas, pero que están bastante caras.
Ahora bien, sí, estamos conscientes estos frutos no son nada económicos, por tanto, el día de hoy te diremos cómo es que puedes conservar la vitalidad de tus arándanos azules y evitar que les salga moho.
La manera correcta de conservar el arándano azul
Para lo anterior, lo único que necesitarás tener a la mano será:
Papel de cocina resistente
Recipiente hondo y con tapa
Agua
Arándanos
Ya que tengas las herramientas necesarias, procede a seguir las instrucciones que te dejaremos a continuación.
Lo primero que deberás hacer será retirar los arándanos azules del recipiente de plástico en el que vienen, este recipiente ya no te servirá para volver a colocarlos, sin embargo, puedes usarlo con otro fin.
Coloca los arándanos dentro de un recipiente con agua, asegurándote de que se laven y desinfecten bien, así como elimina cualquier rastro de lo que pueda traer.

Ya que los hayas lavado, procede a dejarlos en un plato plano para que puedan secarse a la perfección, y mientras esto sucede, procede con el siguiente punto.
Empieza a colocar papel de cocina o servilletas al fondo del recipiente hondo que te solicitamos, trata de cubrirlo.
Toma otro pedazo de servilleta y da palmadas sobre los arándanos para terminar de secarlos y que no vayan a guardar la humedad.
Continúa a colocar los arándanos dentro del recipiente hondo (sin remover la servilleta) y colócalos de la mejor forma, tratando de evitar que queden todos amontonados.
Coloca la tapa sobre el recipiente y levanta un poco para permitir que pase pueda circular un poco el aire. Si no tiene tapa tu recipiente, entonces puedes optar por colocar papel film y hacerle unos pequeños cortes en la parte superior.
De esta manera tus arándanos quedarán limpios y, con el truco de la servilleta y la abertura en la tapa del recipiente, lograrás que se mantengan libres de tanta humedad y que duren por mucho más tiempo en tu refrigerador.
