El trucazo de la lavandería para que la ropa no huela a humedad en la época de lluvia

A la mayoría de las personas nos encanta la época de lluvia, sin embargo, una de las tareas más desafiantes de realizar es lavar la ropa, puesto que, si no contamos con secadora de ropa, no es muy seguro que la ropa se llegue a secar por sí sola, lo que puede ocasionar un desagradable olor a humedad.
Por fortuna, en esta nota te contaremos algunos trucos que los expertos en lavandería utilizan para que la ropa no huela a humedad en la época de lluvia y se seque perfectamente, así que presta mucha atención.
¿Qué hacer para que la ropa no huela a humedad?
Uno de los trucos más utilizados por los expertos en lavandería para quitar el olor a humedad de la ropa, consiste en utilizar vodka.
Esta bebida debido a su alta concentración de alcohol, que suele ser superior a los 40°, ayuda a eliminar las bacterias presentes en la ropa que causan el mal olor, de igual manera, se evapora rápido y no deja ningún tipo de olor desagradable en tu ropa.
Para realizar este truco, deberás utilizar cualquier marca de vodka, de preferencia que sea la de mayor grado de alcohol, vaciar un poco en una botella con atomizador y rociar de manera uniforme tus prendas que huelan a humedad y deja secar. Una vez seca tu prenda, notarás como el mal olor a humedad se ha ido, quedando en perfecto estado.
¿Qué hacer para secar más rápido la ropa en temporada de lluvias?
El primer consejo para que la ropa se seque más rápido es exprimir bien la ropa y de ser posible aplicar 2 etapas de ‘Exprimir’ antes de sacar la ropa de la lavadora. Solo verifica que no existan prendas de telas delicadas que puedan afectarse por esta acción. De esta forma, tu ropa eliminará la mayor cantidad de agua y se secará más rápido.

Por otra parte, puedes utilizar el ciclo de lavado corto, el cual tiene un centrifugado más rápido que el ciclo normal, lo que hace que se retire mayor cantidad de agua de tu ropa.
Una segunda opción para secar la ropa consiste en exprimir totalmente la ropa y enrollarla fuertemente en una toalla seca y frota por algunos minutos para que la toalla absorba la mayor cantidad de agua posible. Después desenrolla y deja secar tu ropa.
De igual manera, cuelga tu ropa en ganchos y en lugares estratégicos de tu casa donde no exista mucha humedad o frío, además de estar lejos de la cocina, para que no se impregne de otros olores.
También puedes recurrir a un ventilador, la corriente de aire ayudará a un secado más rápido de tu ropa. Asimismo, puedes emplear un calentador de espacio o la secadora, solo ten cuidado de no quemar tu ropa y que las prendas no sean delicadas, puesto que, se pueden llegar a quemar.
Las prendas que necesitan planchado después de lavar, las puedes terminar de secar con la plancha, así se acabarán de secar bien y no las guardarás con ningún tipo de humedad.
Por otra parte, en tu closet puedes colocar bolsitas de arroz, de esta manera el grano absorberá la humedad residual de tu ropa y evitarás que se generen malos olores.
