¿Por qué se debe cambiar la esponja para lavar los trastes y cada cuánto?

La esponja para lavar platos es un elemento indispensable en prácticamente todas las cocinas, pero ¿realmente le prestamos la atención necesaria cuando es necesario el reemplazo y a darle un buen mantenimiento?
Tal vez para muchos lectores este tema resulte un poco relevante, pues la mayoría de las personas creemos innecesario esta acción, ya que bueno, si nuestra esponja se mantiene en contacto con el jabón, habla de que está limpia, por lo que se suele cambiar la fibra 3 o 4 meses e incluso hasta que ya está deshecha.
Estimado lector hoy durante este artículo vamos a decirte cada cuánto tiempo se recomienda reemplazar la esponja para lavar los trastes según los expertos, Ya que si no lo haces y tomas precauciones, podrías contaminar tus trastes «limpios» dejarlos con mal olor e incluso con virus peligrosos para tu salud.

¿Por qué es importante cambiar las esponjas?
Para confirmar estos datos científicos de la Universidad de Justus Liebig de Giessen, en Alemania, confirmaron que las esponjas ya usadas contienen muchas bacterias que pueden causar enfermedades. Incluso resaltaron que los estropajos usados pueden llegar a albergar más bacterias que un retrete.
Además, en el estudio encontraron 5 de los 10 grupos más comunes de bacterias con potencial patógeno que pueden ocasionar infecciones. Recordemos que la mayoría de los estropajos tienen una consistencia porosa y que se mantienen en el agua, funcionan como incubadoras de microorganismos, los responsables del desagradable aroma a “humedad.”
Hay que mencionar que el tiempo de vida de una esponja varía según algunas especificaciones como su material y los hábitos de uso. Sin embargo, te compartimos que la Universidad de Sonora indica que, con base en diversos estudios, lo más sanamente recomendable es cambiar la esponja de los trastes cada 15 días para evitar infecciones y enfermedades.

Por otro lado, los expertos creadores de la esponja mágica de la marca Scotch-Brite difieren un poco, pues ellos comparten que la necesidad de cambiar una esponja no es cuestión de tiempo, sino de algunas señales que nos lo indican:
- La fibra se separa de la esponja.
- La esponja ha perdido el color original.
- Se ha deformado o se siente muy suave.
- Se hacen bolitas o rollitos en la fibra.
- Mal olor.
- Sensación pegajosa al tacto.
- Puntos negros en la esponja o blancos en la fibra.
Desinfecta las esponjas para lavar tus trastes
Expertos en higiene recomiendan que las fibras esponjas sean desinfectadas una vez por semana.
Para eso puedes usar una mezcla de agua y cloro en una proporción, deja la fibra esponja sumergida en esa mezcla por, al menos, unos 5 minutos. Después enjuágala muy bien con agua para evitar cualquier residuo. Con esto será suficiente para evitar la proliferación de hongos y bacterias dentro de tu estropajo o esponja, evitando lleguen a tus trastes.
