¿A qué edad te vuelves INTOLERANTE a la lactosa? Esto dice la ciencia

La intolerancia a la lactosa es un problema digestivo que muchas personas enfrentan en algún momento de sus vidas. Algunas pasan disfrutando de un delicioso vaso de leche o un trozo de queso, solo para encontrarte con una molesta hinchazón, gases, o incluso diarrea poco después. Este malestar se debe a que tu cuerpo no puede digerir adecuadamente la lactosa, un azúcar presente en estos productos.
Pero, ¿qué es exactamente la intolerancia a la lactosa?
La lactosa es un azúcar que se encuentra en la leche y sus derivados. Para digerirla, necesitamos una enzima llamada lactasa, producida en el intestino delgado. La función de la lactasa es descomponer la lactosa en dos azúcares más simples: glucosa y galactosa, que nuestro cuerpo puede absorber fácilmente. Pero, ¿qué pasa si no producimos suficiente lactasa? La lactosa no se digiere correctamente y llega al colon, donde las bacterias la fermentan. Esta fermentación produce gases como hidrógeno, metano y dióxido de carbono, causando los síntomas incómodos que muchos conocen bien.
Causas
La intolerancia a la lactosa puede ser de dos tipos: primaria y secundaria. La forma primaria es la más común y se debe a una disminución natural de la producción de lactasa después de la infancia. Este proceso está regulado por nuestros genes y varía según la herencia genética. Por ejemplo, es más frecuente en personas de ascendencia asiática, africana, indígena americana y del sur de Europa.
La intolerancia secundaria, en cambio, ocurre cuando algo daña el intestino delgado, como una infección, una enfermedad como la enfermedad celíaca o la enfermedad de Crohn. Este tipo de intolerancia puede ser temporal y mejorar una vez que se trata la causa subyacente.
Investigaciones han demostrado que la intolerancia a la lactosa está principalmente determinada por la genética. Un estudio publicado en Nature Genetics identificó variantes en el gen MCM6 que están asociadas con la persistencia de la lactasa en la edad adulta. Estas variantes son más comunes en poblaciones de Europa del Norte, donde el consumo de leche ha sido tradicionalmente alto.
¿Por qué nos causa síntomas tan molestos?
Cuando la lactosa no se descompone en el intestino delgado, llega al colon intacta. Las bacterias en el colon la fermentan, produciendo gases que causan hinchazón, cólicos y flatulencias. Además, la lactosa no digerida puede atraer agua al intestino, provocando diarrea. Estos síntomas pueden variar en intensidad dependiendo de cuánto lactasa produzca tu cuerpo y cuánta lactosa consumas.

¿A qué edad se desarrolla la intolerancia a la lactosa?
La edad a la que se manifiesta la intolerancia a la lactosa depende de factores genéticos y étnicos. En general, la producción de lactasa comienza a disminuir después de los dos años de edad en aquellos que están genéticamente predispuestos. Esta disminución puede ser gradual, con síntomas que aparecen en la adolescencia o la adultez temprana. Sin embargo, algunas personas pueden seguir produciendo suficiente lactasa durante toda su vida y no experimentar síntomas.
¿Se puede vivir con intolerancia a la lactosa de una manera normal=
Vivir con intolerancia a la lactosa no significa que debas renunciar por completo a los productos lácteos. Existen varias estrategias para manejar esta condición. Puedes optar por productos lácteos sin lactosa, tomar suplementos de lactasa antes de consumir lácteos o simplemente reducir la cantidad de lactosa en tu dieta. Identificar tus límites y ajustar tu dieta te permitirá disfrutar de tus alimentos favoritos sin molestias.
