¿De dónde viene la palabra “varo” que tanto dicen los mexicanos para referirse al dinero?

En México, es común escuchar la palabra «varo» como sinónimo de dinero. Pero, ¿de dónde viene esta expresión tan peculiar? A lo largo de los años, varias teorías han surgido para explicar su origen. Algunas de ellas se remontan a las cárceles, mientras que otras apuntan a influencias gitanas. Aquí te contamos las historias más conocidas y aceptadas sobre esta palabra que tanto usan los mexicanos.
Pero antes, ¿es varo o baro? La Academia Mexicana de la Lengua nos dice que AMBAS son correctas desde el punto de vista ortográfico, ya que no hay ningún consenso establecido de cuál pueda ser la correcta debido a las circunstancias de su origen del que procede la palabra, pero para fines prácticos en esta nota nos referiremos a la opción “varo”. Así que, sin más, comencemos.
El origen de las cárceles
Una de las teorías más difundidas sobre el origen de la palabra «varo» proviene de los códigos que utilizaban los prisioneros en las cárceles mexicanas. En estos entornos, desarrollar un lenguaje propio era una manera de comunicarse sin que los guardias entendieran. Según esta versión, «varo» era parte de este argot carcelario y se refería al dinero. Este término se fue filtrando lentamente hacia el exterior, convirtiéndose en parte del habla cotidiana.
La vida en prisión está llena de códigos y jerga que, para los de fuera, puede parecer casi un idioma nuevo. Los internos crean estas palabras para mantener la privacidad y también como una forma de identidad grupal. «Varo» se habría originado en este contexto, usado inicialmente entre reclusos para referirse a dinero de una manera que no fuera inmediatamente comprensible para los guardias.

Influencias gitanas
Otra teoría interesante apunta a una posible influencia gitana. Los gitanos han tenido una presencia significativa en México y en muchos países de América Latina, trayendo consigo su cultura y lenguaje. En caló, el idioma de los gitanos, existen varias palabras que han encontrado su camino en el español coloquial de distintas regiones.
Se dice que la palabra «baro» en caló, que significa dinero, podría ser el origen del «varo» mexicano. Los gitanos, siendo tradicionalmente comerciantes y viajantes, habrían introducido esta palabra en sus tratos y negocios, y con el tiempo, esta expresión se habría popularizado entre la población general.
Independientemente de cuál de estas teorías sea la correcta, lo cierto es que «varo» se ha convertido en un término ampliamente aceptado y utilizado en México. Es una palabra que ha trascendido su posible origen marginal o extranjero para convertirse en parte integral del lenguaje cotidiano, y erróneamente mal llamado con un lenguaje “vulgar”.
Lo mismo ha ocurrido con términos como «chamba» (trabajo) y «cuate» (amigo), que también tienen orígenes variados y a menudo inciertos.
Así que no es raro escuchar frases como «¿Cuánto varo traes?» o «Necesito más varo para el fin de semana». Esta palabra ha encontrado un lugar sólido en la jerga mexicana y se usa de manera tan natural como cualquier otra palabra para referirse al dinero.
Es tan extenso el español adoptado en México que mejor ni hablamos de sus otras curiosas variantes: feria, lana, billuyo, marmaja, plata (adoptada de Sudamérica), money (adoptado del inglés), billete, papel y un gran etcétera que cubriremos en otra nota.
