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Cómo cultivar mamey en casa: El truco para lograrlo sin gastar dinero y en poco espacio

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¿Buscas tener tu propio cultivo de mamey en casa? ¡Entonces esta es la guía definitiva para ti! El día de hoy te decimos cómo lograrás tener tus propios frutos sin tener que gastar tanto dinero.

El mamey es considerado una fruta exótica, y de acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, <<pertenece a la familia del zapote. Es una fruta ovalada, de cáscara delgada, con textura áspera, su pulpa es de color rojizo y el sabor es dulce>>.

Así como también, refiere que, si bien es un fruto bastante delicioso, no debemos dejar de lado sus propiedades que benefician ampliamente nuestro organismo, pues esta fruta tiene vitaminas y minerales como:

Vitamina A

Vitamina C

Calcio

Hierro

Fósforo

Entre muchos otros nutrientes más que resultan ser un gran aliado contra los problemas digestivos, dolores musculares y reumáticos, así como mejora la salud de las células y fortalece ampliamente el sistema inmunológico, de acuerdo con expertos.

La versatilidad de esta fruta la hace postularse como una de las favoritas de muchas personas, ya que la puedes consumir sola, o bien, puedes combinarla en licuados, jugos, etc.

Ahora bien, ya sabemos un poquito más lo que es el mamey, pero ¿sabes cómo puedes obtenerlos desde la comodidad de tu hogar y sin invertir tanto dinero? Pues aquí te lo decimos, así que presta atención y toma nota.

Así puedes cultivar el mamey en casa

Lo único que deberás tener a la mano será:

Semillas de mamey

Agua

Tierra

Maceta

Composta

Las semillas de tu fruta de mamey deberán estar recién extraídas, dado que estás te serán más eficientes de esta manera, de lo contrario empezarán a echarse a perder y no podrás aprovecharlas.

Colocar tierra limpia y fértil, junto con la composta, dentro de la maceta que tienes, asegúrate de que esta maceta esté totalmente limpia.

Crédito de imagen: El Poder del Consumidor

Haz un hueco con el puño de tu mano, tratando de que no quede tan hondo ni tan superficial. Aquí colocarás las semillas de tu mamey, pero antes deberás lavarlas y secarlas a la perfección, si no eliminas los restos de la fruta, lo más probable es que lleguen insectos y se convierta en plagas.

Tapa con un poco más de tierra las semillas y agrega agua en una botella con atomizador, te apoyarás de esta para regar la tierra de tu planta, tratando de que no queden encharcadas, por eso lo harás con atomizador.

Coloca tu maceta bajo los rayos del sol directo, asegúrate de que tenga al menos la mitad del día ahí.

Y listo, de esta manera lograrás cultivar tu propio árbol de mamey. No olvides regarla de manera adecuada, manteniendo la tierra húmeda, al menos, durante el primer mes para que pueda echar bien las raíces.

Los cuidados de este árbol no son muy demandantes. Toda vez que haya crecido podrás regar dos veces a la semana, ya que aguantan la sequía. Solo será cuestión de esperar unos cuantos años para que tu árbol dé sus mejores frutos en casa.


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