Cómo limpiar una bicicleta: 7 sencillos pasos para dejarla como nueva

Actualmente, hay una gran variedad de medios de transporte, los cuales van desde scooters, bicicletas y automóviles de todo tipo, por lo que trasladarte a un lugar en alguno de estos medios es una opción.
Las más populares son las bicicletas, ese hermoso vehículo de dos ruedas del que seguramente más de alguno tiene lindos recuerdos y hasta la fecha utiliza para trasladarse al trabajo, la escuela o ir a cualquier otro sitio, e incluso la utilizan para hacer deporte.
Y como otros objetos, la bicicleta se ensucia y para algunos limpiarla puede resultar toda una tortura, debido a que contiene muchas piezas pequeñas o de difícil acceso.
Todo vehículo debe estar siempre reluciente y listo para la próxima salida, y si tienes una bicicleta y deseas aprender a limpiarla a fondo, en este artículo te mostraremos cómo es que puedes lograr que tu bici quede brillante y sin una sola partícula de polvo con solo 7 pasos.
Limpia tu bicicleta fácilmente y en tan solo 7 pasos
Paso #1. Remueve la suciedad con ayuda de una manguera a presión
Procura tener una manguera que arroje el agua a presión, de esta manera, eliminarás la suciedad superficial sin tener que gastar demasiada agua. En caso de que no cuentes con esta opción, hazlo a mano con ayuda de una esponja y un poco de agua.
Paso #2. Limpia profundamente la transmisión
La transmisión es uno de los sistemas más importantes de la bicicleta, ya que es gracias a él que podemos pedalear y avanzar: son los pedales, la cadena, platos, piñones, desviador y cambio.
Si esta zona está sucia, puede deteriorar los componentes que lo integran. Para limpiarlo, utiliza una esponja con jabón y un cepillo (puede ser de dientes), para alcanzar la suciedad que se encuentra entre los engranajes, la cadena y los piñones. De preferencia, mueve la cadena y los piñones para limpiar mejor.
Paso #3. Limpia las suspensiones
Las suspensiones suelen ser difíciles de limpiar, ya que es un elemento delicado y complejo. Límpiala con una esponja y elimina cualquier resto de suciedad que pueda perjudicar su funcionamiento.
Paso #4. Limpia los neumáticos
No te preocupes por la goma de las llantas, lo que importa es que limpies el eje y los frenos de disco. Con ayuda de esponja y jabón, incluso un cepillo de dientes para llegar a las zonas más inaccesibles. Es muy importante que limpies bien las pastillas de frenado.
Paso #5. Limpia el cuadro
A pesar de que no es tan delicado como las suspensiones o la transmisión, es importante limpiar cada parte de la bici, además de que esta parte no te llevará mucho tiempo. Solo limpia las zonas más visibles con ayuda de una esponja y jabón.
Paso #6. Seca bien toda la bicicleta
Es muy importante que seques bien la bici después de lavarla, ya que la humedad puede corroer los componentes metálicos del vehículo, además de propiciar la aparición de sarro y óxido al entrar en contacto con el aire.
Basta con que pases un paño de microfibra por toda la bici, de esos que no sueltan pelusa. Ya que, si quedan restos de tela, pueden afectar las partes de este vehículo.

Paso #7. Engrasa los componentes que lo requieran
Al igual que la limpieza, engrasar ciertos componentes es importante, ya que, si estos se quedan sin lubricante, estos pueden dañarse debido al roce constante entre ellos.
Cuando procedas a engrasar, ya limpia y seca, debes eliminar el exceso de aceite para evitar que el polvo y la suciedad se queden pegados, pues esto terminará por empeorar el proceso de limpieza.
Sigue estos sencillos pasos para que dejes tu bicicleta reluciente e impecable.
