La manera correcta de guardar la lechuga para que se conserve por más tiempo en el refrigerador
Los alimentos que consumimos deben ser manipulados y almacenados con higiene y de manera correcta, ya que, si no lo hacemos, existe el riesgo de que se echen a perder muy pronto o que se estropeen su sabor y su textura.
Sin olvidar que, si no tenemos un buen método para guardar la comida, ya sea cocinada o cruda, se pueden generar microorganismos dañinos que afecten la salud de quienes los consuman después, ya que la humedad es un factor para que las bacterias aparezcan en los alimentos, así como también aparece el moho.
Además de ello, al estar desechando con frecuencia alimentos en mal estado porque no conocemos el modo correcto de almacenarlos contribuye a que hagamos un gasto innecesario al estar comprando constantemente alimentos que no vamos a consumir, sin olvidar que esto también afecta al medio ambiente.
Uno de esos alimentos que, si no almacenas de forma adecuada, se echan a perder rápidamente es la lechuga, la cual es muy común que desechemos a la basura a causa de que la guardamos de la misma forma en que almacenamos otros alimentos más resistentes al frío, por lo que el día de hoy te vamos a mostrar un excelente truco para que aprendas a almacenar la lechuga y esta pueda durar más tiempo en buen estado dentro del refrigerador.
El truco con el que podrás mantener la lechuga fresca y en buen estado por más tiempo en el refrigerador
Lo primero que debes saber es que la lechuga es una hortaliza que no soporta el frío, por lo que es necesario ser cuidadosos a la hora de almacenarla en el refrigerador
Por lo tanto, las medidas que debes seguir para que esta no se estropee al almacenarla en el refrigerador son las siguientes:
° La lechuga debe estar fresca, no debe tener hojas marchitas y de preferencia, debe tener gotitas de agua (sin añadir).
° La lechuga debe tener un color verde intenso.
° Guarda la lechuga en una bolsa, cuidando de que esta no toque las paredes del refrigerador y de preferencia en los cajones, que es la zona menos fría.
° Ve arrancando las hojas a medida que las necesites, asegurándote de usar las manos.
Otra manera de almacenarla es la siguiente:
° Lava las hojas de la lechuga, sécalas bien y colócalas en un envase con papel de cocina para que esta absorba la humedad.

° De preferencia, guarda las hojas enteras, ya que así se conservan por más tiempo frescas, llegando a durar más de 5 días.
De estas sencillas maneras, podrás conservar tu lechuga por mucho más tiempo en el refrigerador, sin que pierda su delicioso sabor, su textura ni sus propiedades.
Sin embargo, te recomendamos que compres solo los alimentos que vas a consumir, para que de esta forma no gastes dinero de más y no tengas que tirar a la basura aquellos que ya se echaron a perder a causa de la mala conservación.

