Científicos japoneses desarrollaron el primer satélite construido de un material completamente controversial

Por muchas décadas, los científicos han estado en búsqueda de los materiales más resistente para poder mandarlos al espacio, sin embargo, una iniciativa originada en Japón ha estado en boca de toda la comunidad científica al proponer un material que nadie había considerado antes.
Desde hace varios años, la ciencia ha puesto toda su atención y esfuerzos a la carrera espacial, puesto que, hay mucho que descubrir sobre nosotros mismo y la vida que nos rodea, respuestas que pueden ser respondidas por el universo.
Han sido muchos los avances científicos y tecnológicos que la humanidad ha tenido a lo largo de todos estos años, tecnologías capaces de llevar al ser humano fuera de nuestro planeta, así como de darnos visibilidad a objetos a millones de años luz de nosotros, entre muchas otras situaciones increíbles.
Es así como, cada agencia especial existente trabaja para crear nuevas tecnologías, material y dispositivos que los ayudarán a conseguir más información sobre nuestro universo, siendo cada descubrimiento más avanzado que el anterior.
Sin embargo, hace algunos días unos científicos japoneses han propuesto un dispositivo que no solo rompe con las expectativas de la ciencia astronómica y la ingeniería detrás de cada invento tecnológico, sino que, también promete ser la respuesta a todo ese rastro de contaminación dejado por los dispositivos astronómicos actuales.
Recientemente, ha sido propuesto por parte de expertos de la Universidad de Kyoto y por la empresa forestal Sumitomo Forestry un material controversial para la construcción de un satélite que se pondrá en órbita este mismo año.
Te presentamos el proyecto LignoSat, un satélite cúbico de aristas de 10×10 centímetros, el cual está construido mayormente en madera, ¡así es! Madera. Más específicamente, en madera de magnolia.
Este proyecto ya ha sido construido y entregado para su resguardo a la agencia espacial JAXA en Japón, misma que seguirá trabajando en él.

Aproximadamente, en septiembre de este mismo año, el satélite de madera será entregado a la famosa agencia espacial SpaceX, quien se encargará de llevarlo al espacio en el lanzamiento de unos de sus cohetes.
Una vez se encuentre en el espacio el proyecto LignoSat será soltado en la obrita terrestre para que este recabe algunos datos y entre a la atmosfera, una vez esté en esta última situación será evaluada la resistencia y la durabilidad del satélite.
Por obvias razones, los expertos esperan que las altas temperaturas alcanzadas al momento de la precipitación del satélite quemen la estructura de madera hasta las cenizas, pues en realidad este es uno de los objetivos de este controversial proyecto.
El uso de materiales metálicos variados en las estructuras de los satélites y la combustión causada al momento de reingresar a la Tierra, suelen causar residuos de metal en superficie del planeta y las partículas de estos metales al ser sobrecalentados también causan contaminación en la atmosfera en el reingreso.
Se espera acabar con estas situaciones al implementar materiales no contaminantes en sus satélites, tales como la madera, y así reducir considerablemente la contaminación causada por la carrera espacial y sus dispositivos tecnológicos.
