Cultiva con éxito tus propias fresas en casa con esta sencilla guía

Los huertos caseros son una excelente opción para tener siempre a la mano frutas y verduras con las que podemos alimentarnos y dejar de pagar altas cantidades de dinero en los supermercados. Con ello, tenemos también la seguridad de que vamos a consumir los productos que nosotros mismos cultivamos, libres de todos esos químicos que se les añade para que se desarrollen correctamente.
Aparte, se trata de una excelente forma de conectar con la naturaleza y contribuir a que haya más áreas verdes, así que es un motivo perfecto para que empecemos a cultivar nuestras propias frutas y verduras.
En esta ocasión, tenemos para ti una sencilla guía para que te atrevas a cultivar fresas en casa, no importa que no tengas mucho espacio, ya que solo basta con una maceta para que tus fresas prosperen y den los mejores frutos.
La fresa (fragaria), es una planta rastrera que produce frutos comestibles de color rojo intenso que se cultiva en casi todo el mundo debido a que las infrutescencias tienen un sabor agradable que es muy bien aceptado en la gastronomía.
Con las fresas, se pueden elaborar dulces, mermeladas, jugos, helados, licuados, batidos, tartas y pasteles, entre otras cosas. Por ello y su fragante aroma, es que la fresa es muy bien valorada en la gastronomía y repostería de todo el mundo.
Y dentro de las frutas que se pueden comer frescas, también se encuentran entre las preferidas, pues a muchas personas les agrada el sabor agridulce que tiene y el aroma delicioso que desprenden. Así que, si eres de las personas a las que les encantan las fresas, no dejes pasar la oportunidad de cultivar tus propios frutos en casa siguiendo esta sencilla guía que tenemos para ti el día de hoy. Toma nota de la información.
Este es el paso a paso para cultivar con éxito fresas en casa, aun con poco espacio
No es necesario que compres semillas en un lugar especializado, puedes extraerlas de las fresas que compres en el mercado. Los pasos son los siguientes:
1.- Retira con cuidado las semillas de la fresa, para ello, debes quitar la piel de la fresa con un cuchillo, haciendo un delgado y ligero corte, cuidando de no lastimar las semillas.
2.- Cuando hayas retirado la piel de la fresa, coloca estos pedazos de piel en una servilleta de papel, dejando un espacio entre cada parche de piel. Deja secar la piel de la fresa hasta que veas que las semillas se pueden desprender.

3.- Cuando hayas recolectado las semillas, prepara una maceta de por lo menos 20 centímetros de profundidad, con tierra y humus de lombriz y plántalas. Cúbrelas con tierra y riega ligeramente, de preferencia, con un atomizador para evitar que las semillas se inunden y pudran.
En tan solo 20 días, verás que las semillas han germinado. Cuando se cumpla el mes, podrás trasplantarlas a una maceta más grande y que será la definitiva.
Para plantar la plántula de la fresa, coloca una capa de grava volcánica y encima el sustrato a base de humus de lombriz y turba. Haz un orificio y coloca la plántula de la fresa, cuidando de no cubrir la base llamada corona, ya que esta puede desarrollar hongos.
Ya que la hayas plantado, riega abundantemente para que se asiente bien, y en tan solo 3 o 6 meses, tendrás jugosos y grandes frutos.
