Los sencillos trucos que debes aplicar en la afelandra para mantenerla espléndida y frondosa

¿Tienes una afelandra en casa? Toma en cuenta esta información para su cuidado.
La afelandra, también distinguida como “Anilillo”, es una planta ornamental que se caracteriza por contar con un exuberante follaje de grandes hojas cuya nervadura resalta debido a su coloración, la cual se puede distinguir como “color crema” sobre un fondo verde de las hojas. Además de esto, la afelandra es ampliamente popular debido a que produce espléndidas inflorescencias de forma tubular comúnmente de color amarillo que son ampliamente atractivas para los polinizadores más populares, así es, los colibríes.
Sobre el mantenimiento de esta planta en el hogar es importante distinguir que, en general, es posible que está encuentre ciertas dificultades para prosperar, sin embargo, si se acondiciona de manera adecuada el sitio en el que se encontrará, esta se mantendrá en las mejores condiciones. Para esto, hay que tomar en cuenta que la afelandra en la naturaleza se encuentra en ambientes tropicales, por lo que es necesario mimetizar algunas de estas condiciones.
De esta manera, apara ayudarte con el cuidado de esta planta, el día de hoy en este artículo te contaremos cuáles son los sencillos trucos que debes aplicar para que esta prospere, se mantenga espléndida y frondosa y que inclusive pueda producir sus inflorescencias. Así que, si te interesa conocer esta información, te invitamos a seguir leyendo este artículo, pues te contaremos todos los detalles de esto a continuación.

Los sencillos trucos que debes aplicar en la afelandra para mantenerla espléndida y frondosa
Para el cuidado de tu afelandra, aplica los siguientes trucos en su cuidado:
Luz solar
Dado las condiciones en las que la afelandra sobrevive en la naturaleza, es importante tomar en cuenta que esta es una planta de sol parcial, por lo que, el mejor truco que puedes aplicar para su adecuado desarrollo es protegerla de que los intensos rayos solares no lleguen a sus hojas, pero mantenerla en una habitación con una excelente iluminación natural, cercana a una ventana.
De este modo, la afelandra podrá aprovechar la luz solar indirecta, pero sin que los rayos solares dañen sus hojas.
Riego
En cuanto a su riego, considera que el sustrato de la afelandra debe permanecer constantemente húmedo, pero sin acumulación de agua. De esta manera, es importante que no dejes secar el sustrato por demasiados días, pues de inmediato notarás que las hojas del ejemplar perderán rigidez.
Así que, la mejor forma de regar este tipo de ejemplar es dejar secar ligeramente el sustrato entre riegos, es decir, verifica los primeros 3 a 5 centímetros del sustrato y, si este se encuentra húmedo, espera más tiempo para regar, pero si esté comienza a sentirse seco, entonces lo mejor será que añadas agua sin dejar encharcamientos en las raíces.
Pulveriza agua en sus hojas
Debido a que este ejemplar proviene de ambientes tropicales, para su mantenimiento, es necesario que pulverices agua sobre sus hojas al menos un par de veces al día, especialmente en ambientes de verano que podrían ser muy secos para el ejemplar. Igualmente, para esto queda perfecto un humidificador.
Mantenla en interior
Uno de los peores enemigos de la afelandra es el frío, así que, para mantener una temperatura relativamente constante y sin que reciba el frío exterior, lo mejor es conservarla en interior y cuidar que prospere entre los 20 y 38°C, según especifica un portal especializado en el cuidado de las plantas.
