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Acaban de construir una “jaula” que atrapa los gases responsables del calentamiento global

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FUENTE: Química.es

La preocupación por el cambio climático es un tema que ha ganado cada vez más atención en los últimos años. Si bien es cierto que ha habido un aumento significativo en la conciencia pública sobre los problemas ambientales, incluido el cambio climático, aún queda mucho por hacer en términos de acción efectiva. Pero los científicos han logrado un avance notable: el descubrimiento de un nuevo material poroso con la capacidad de absorber gases de efecto invernadero, un paso importantísimo hacia la mitigación de los impactos que tanto afectan a nuestra atmósfera.

Este material, descrito por los investigadores como «enjaulado«, se caracteriza por su estructura molecular única, creada a través de un proceso innovador de autoensamblaje supramolecular. En esencia, este material funciona como un atrapador eficaz de gases de efecto invernadero, describiendo su capacidad de capturar dióxido de carbono (CO2) y hexafluoruro de azufre (SF6), dos de los principales contribuyentes al efecto invernadero.

Lo que hace que este descubrimiento sea todavía más especial y relevante es su potencial para abordar el CO2, y los gases más potentes y de vida más larga, como el SF6. Este último, aunque presente en concentraciones atmosféricas mucho más bajas que el CO2, tiene un potencial de calentamiento global miles de veces mayor y una vida útil significativamente más larga. La capacidad de este nuevo material para absorber y retener tales gases ofrece una herramienta valiosa en la lucha contra el cambio climático.

Además de su papel en la captura de gases de efecto invernadero, los investigadores también han sugerido que este material poroso podría ser utilizado para eliminar otros vapores tóxicos del aire, como compuestos orgánicos volátiles. Esta versatilidad potencial amplía aún más su utilidad en la protección del medio ambiente y la salud humana.

Sin embargo, las cosas no han salido tan fácil como lo explicamos. La síntesis de este material poroso diversas trabas de tipo técnicas y m significativas, desde el autoensamblaje molecular hasta la optimización de las condiciones de reacción. Los investigadores han empleado simulaciones para prever cómo las moléculas se ensamblarían y para garantizar la estabilidad y eficacia del producto final. Este enfoque meticuloso ha sido fundamental para el éxito del proyecto.

FUENTE: Nature Syntesis

Cuando los gases de efecto invernadero entran en contacto con el material poroso, las moléculas gaseosas se adhieren a la superficie del material o se difunden en sus poros debido a fuerzas de atracción, como fuerzas de Van der Waals o enlaces químicos específicos. Este proceso se conoce como adsorción. Una vez adsorbidos, los gases quedan atrapados dentro de los poros del material poroso, lo que efectivamente los elimina del entorno circundante.

A pesar de su alto peso molecular, muestra una buena solubilidad y cristaliza en una superestructura porosa con una gran área superficial. Esto se debe a su esqueleto polar, que le confiere una alta capacidad de adsorción de estos gases de efecto invernadero. De hecho, los modelos computacionales pueden predecir tanto la preferencia por esta molécula sobre otros productos como el empaquetado cristalino poroso, lo que indica una estrategia de diseño más amplia para la síntesis de jaulas orgánicas con funciones más específica.

La publicación de este estudio, se hizo en la revista «Nature synthesis» destacando la importancia y relevancia de este avance dentro de la comunidad científica.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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