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¡Alerta en Japón! Buscan a “gato radiactivo” que escapó de un accidente, NO deben tocarlo

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La radiación es un fenómeno complejo que puede tener efectos significativos no tan buenos en los seres vivos, especialmente si la radiación es bastante. Es crucial comprender los diferentes tipos de radiación y cómo pueden interactuar con el cuerpo humano y otros organismos.

Existen dos tipos principales de radiación: ionizante y no ionizante. La radiación ionizante, la cual es de mayor preocupación en términos de salud, tiene suficiente energía para ionizar los átomos y moléculas con los que interactúa. Esto significa que puede despojar a los átomos de sus electrones, creando iones cargados que pueden dañar las células y los tejidos vivos.

Cuando un ser vivo, como el gato que está siendo noticia en los medios, se expone a altos niveles de radiación ionizante, los efectos pueden ser devastadores. La radiación puede dañar el ADN dentro de las células, lo que puede llevar a mutaciones genéticas y, en última instancia, al desarrollo de enfermedades como el cáncer. Además, la radiación puede causar daño tisular directo, lo que puede resultar en síntomas como enrojecimiento de la piel, quemaduras y pérdida de cabello.

La radiación también puede afectar la médula ósea, que es responsable de producir las células sanguíneas en el cuerpo. La exposición a dosis altas de radiación puede suprimir la producción de células sanguíneas, lo que puede provocar anemia, inmunidad comprometida y dificultades para detener el sangrado.

Es importante tener en cuenta que los efectos de la radiación no siempre son inmediatos. En algunos casos, los síntomas pueden tardar semanas, meses o incluso años en manifestarse. Esto hace que sea crucial tomar precauciones para evitar la exposición a la radiación siempre que sea posible.

Pero eso no es todo, cualquier persona que pueda estar en contacto con ese organismo vivo puede absorber dicha radiación o cualquier que se encuentre en el entorno donde en este caso, el gato, estuvo expuesto.

FUENTE: Meteored

¿Gato? ¿De qué estamos hablando?

Resulta que en Fukuyama, Japón, un gato fue expuesto de manera accidental a la radiación, situación ha generado preocupación en la comunidad local. Parece que el gato cayó en una tina de sustancias radiactivas y logró escapar, lo que ha llevado a las autoridades a emitir una advertencia a la población japonesa.

Fukuyama, una ciudad que está ubicada en la prefectura de Hiroshima, es conocida por su historia y cultura. Sin embargo, en esta ocasión, se ha convertido en el centro de atención y noticia mundial debido a la presencia de este “gato radiactivo”. Aunque las autoridades creen que el gato probablemente haya fallecido debido a la exposición a la radiación, aún así están preocupados por que la población esté atenta a su aparición y que no esté en contacto con él.

La empresa responsable de la sustancia radiactiva ha pedido a los habitantes de la zona que eviten el contacto con gatos, ya que la radiación puede representar un riesgo para la salud humana incluso al más mínimo contacto con el animal.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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