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¿Cuál es la mejor tabla de picar para tu cocina: plástico, madera o metal?

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En la cocina, donde todo es delicioso gracias a su increíble transformación, existe una herramienta modesta pero esencial que a menudo pasa desapercibida: la tabla de picar. A primera vista, puede parecer simplemente un trozo de material sobre el cual cortar y picar alimentos, incluso hay gente que por pereza solo usa una barra de cocina de porcelana y ahí se cortan frutas y verduras pero, ¿y si te digo que es IMPORTANTÍSIMO saber elegir qué tipo de material tiene que ser tu tabla de picar para ello?

Vamos, su papel va mucho más allá de lo evidente. La tabla de picar es, en realidad, una pieza clave en la preparación de alimentos, una aliada que influye en la seguridad, la higiene y la eficiencia en la cocina para transformar los productos.

Desde la elección del material hasta su mantenimiento adecuado, cada aspecto relacionado con la tabla de picar tiene un impacto significativo en la calidad de los alimentos que preparamos. Vamos a desglosar uno a uno para que puedas hacer la mejor elección para las necesidades de tu cocina.

Tabla de plástico

El plástico, con su versatilidad y asequibilidad, se presenta como una opción popular para muchos cocineros. Su facilidad de limpieza y resistencia al desgaste lo convierten en una elección conveniente para el uso diario. Sin embargo, su superficie propensa a rayarse y acumular bacterias a lo largo del tiempo sobre esas hendiduras preocupa mucho sobre la higiene a largo plazo. Además, la prevalencia de plásticos no biodegradables en el mercado puede ser motivo de preocupación para aquellos sensibilizados con el impacto ambiental a la hora de elegir sus productos a cocinar.

Tabla de madera

En contraste, la tabla de madera puede parecerte evocarte la sensación de calidez que evoca la tradición en la cocina. Este material cuenta con admirables propiedades antibacterianas que pueden contribuir a mantener un entorno más saludable durante la preparación de alimentos. Sin embargo, su mantenimiento requiere una atención especial: secado adecuado después de cada uso y aplicación regular de aceite para preservar su integridad. Además, la madera es más propensa a daños por exposición al agua y al calor, lo que limita su capacidad para ser lavada en lavavajillas.

FUENTE: Nicolás Menijes- Canva

Tabla de metal

Por otro lado, el metal puede ser una opción de vanguardia, con su durabilidad inquebrantable y su resistencia al desgaste, eso sí, carísima. Esta tabla de picar es prácticamente indestructible y puede soportar el rigor del uso intensivo sin mostrar signos de fatiga. Su superficie lisa y resistente al calor la hace ideal para manipular alimentos calientes directamente del horno o la parrilla. Sin embargo, esta misma superficie puede resultar resbaladiza, representando un riesgo potencial para la seguridad en la cocina. Además, la naturaleza del metal puede ir en contra del filo de los cuchillos, acortando su vida útil y requiriendo un mantenimiento más frecuente.

¿Microbiológicamente cuál es mejor?

Desde una perspectiva microbiológica, tanto el plástico como el metal ofrecen ventajas claras debido a su capacidad para resistir la acumulación de bacterias. Sin embargo, con un cuidado adecuado y una atención constante al secado, las tablas de madera pueden igualar este nivel de seguridad, aprovechando sus propiedades antibacterianas naturales.

Pero finalmente, la decisión es tuya, la elección entre plástico, madera o metal para la tabla de picar depende de una variedad de factores, incluyendo presupuesto y preocupaciones ambientales. Cada material tiene sus propias virtudes y limitaciones, y es crucial considerar cuidadosamente estas características al tomar una decisión.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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