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Cultiva tu propio almendro en casa con esta sencilla guía

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Créditos de imagen: Dreamstime

Las almendras son uno de los frutos secos más consumidos, debido a su alto valor nutricional y ese sabor único que las caracteriza. Además, son muy versátiles y pueden usarse para preparar gran variedad de recetas, entre ellas:  batidos, ensaladas, aguas frescas y dulces tradicionales. 

Las almendras tienen muchos beneficios para aportarle a nuestro cuerpo, por ejemplo, mejoran el aspecto de la piel, las uñas y el cabello, son beneficiosas para la salud del corazón, ayudan a fortalecer los huesos y los dientes, poseen un poderoso efecto saciante, reduce la probabilidad de padecer Alzheimer y otras enfermedades degenerativas del cerebro, entre muchos otros beneficios más. 

Como puedes ver, las almendras tienen grandes beneficios que aportar a nuestro cuerpo, por lo que no caería nada mal que pudieras tener tu propio árbol de almendras en casa para que en cuanto rindan frutos, tengas a la mano deliciosas almendras para preparar postres, batidos o cualquier otra idea que se te ocurra. 

Tal vez pienses que cultivar un árbol de almendras es algo difícil, pero lo cierto es que no, y sobre todo porque te vamos a proporcionar la guía con la que podrás hacerlo paso a paso. Para ello, vamos a necesitar tan solo un vaso de agua para hacer la magia y unas cuantas almendras. Así que, sin más, vayamos al lío. 

Sigue estos sencillos pasos para cultivar tu propio árbol de almendras fácilmente  

Como te comentamos, se trata de un método sencillo que te será de gran utilidad para sembrar todos los árboles de almendra que desees. Y estos son los pasos que debes seguir para lograrlo. 

Créditos de imagen: Pinterest

1.- Toma unas cuantas almendras y límpialas lo más que se pueda, un poco de agua te servirá. Colócalas en un vaso con agua durante al menos una hora para que absorban la suficiente humedad. 

2.- Pasado el tiempo, colócalas en un papel absorbente o servilleta de cocina, envolviéndolas muy bien, solo debes cuidar que no se junten entre sí para que puedan germinar de manera correcta. 

3.- Cuando ya las hayas envuelto, toma un atomizador y humedece nuevamente el papel con el que envolviste las almendras, cuidando de que no escurra y déjalas en un recipiente con tapa, por un periodo de tiempo de al menos 4 o 5 días, poniendo el recipiente con las almendras en un lugar seco y donde pueda recibir por lo menos dos horas de Sol al día. 

4.- Después de este tiempo, quita con cuidado el papel y verás que ha empezado a brotar una pequeña raíz de las almendras, siendo este el momento ideal para proceder a plantar en una maceta con tierra fértil. Cava un pequeño orificio y coloca la almendra con las raíces hacia abajo; cubre bien con tierra y procura no hundir demasiado, para que tenga un buen desarrollo. 

5.- Riega de manera leve cada cinco días, conforme pase el tiempo, verás que han empezado a nacer las primeras plántulas. Estas serán las que después nos regalen abundantes frutos si les proporcionamos el cuidado adecuado. 


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