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Contén la respiración antes de saber por qué NO debes limpiar tus oídos con hisopos de algodón

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Es común ver a algunas personas usar hisopos con punta de algodón para limpiar sus oídos, sin embargo, esta práctica no es muy recomendable por expertos en el tema. Aquí te dejamos más información al respecto.

La fisiología humana nos dice que el cuerpo humano tiende a producir y deshacerse de algunos fluidos y otras sustancias como parte de un proceso natural de limpieza interna y externa.

Es así como se origina el cerumen en el oído, una secreción producida y desechada por los oídos. Esta tiene una consistencia viscosa y tiene un color amarillo oscuro, es producida por las glándulas ceruminosas y sebáceas, según la Clínica Universidad de Navarra.

Comúnmente, esta secreción es asociada con suciedad y mal aspecto, pues a veces puede llegar a ser visible en las cavidades auditivas, por lo general, cuando es producida en exceso. Sin embargo, esto no puede estar más alejado de la realidad.

El cerumen no es solo un fluido que desechamos por los oídos, esta tiene el objetivo de proteger los componentes físicos de nuestro sentido de la escucha. Se le conoce también como cera, en esta quedan atrapadas partículas y bacterias que podrían causar mucho daño en el interior del oído.

Polvo, suciedad, microorganismos dañinos, y muchas otras partículas que pueden llegar hasta nuestros oídos, son detenidas por el cerumen, evitando así que nuestros oídos se puedan ver comprometidos con alguna enfermedad o daño, así lo afirma la Biblioteca Nacional de Medicina.

Y aunque, el cerumen en realidad sea desechado por el cuerpo humano de forma automática, muchas personas creen conveniente el uso de hisopos con punta de algodón para proporcionar una limpieza interna a los oídos, lo cual es una práctica que puede causar daños serios a tus oídos.

Crédito de imagen: 65YMÁS

Según lo informa Banner Health, la práctica de limpiar el cerumen de los oídos con estos bastones de plástico o madera con punta de algodón puede provocar que en lugar de retirar la cera, esta sea empujada hacia adentro, creando tapones o daños a las partes internas del oído, pudiendo incluso llegar a perder el sentido de la escucha.

A esto se le agrega que, al introducir un hisopo en el oído y empujar la cera hacia adentro, la suciedad y bacterias tienen mayor posibilidad de llegar a la parte interna de este mismo. Además, estos tapones de cera reducen considerablemente la audición, según la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología. 

Como ya se mencionó, el proceso de limpieza interna del oído se da de forma natural y sola, no hay necesidad de introducir objetos para retirar la cera. Lo recomendable es solamente limpiar el oído más externo y las orejas con agua o un paño húmedo y limpio.

Sin embargo, en ocasiones el exceso de cerumen es inevitable y se necesita de una limpieza, para realizarlo de forma correcta, la Biblioteca Nacional de Medicina, nos da algunas recomendaciones:

1. Llena una jeringa nueva con agua purificada a una temperatura cercana a la de un cuerpo humano.

2. Coloca el cuerpo y cabeza derechos.

3. Con la jeringa llena de agua, empieza a introducir un chorro de agua delicadamente y lento con dirección al oído interno.

4. Ahora, inclina la cabeza para que el agua salga de tu oído junto con el exceso de cera.

5. Repite las veces que san necearías este procedimiento.

Antes de aplicar cualquier método para limpiar tus oídos internos, consulta a un experto para una valoración y un tratamiento más específico.


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