CienciaCuriosidades Científicas y más.

El inesperado significado de cubrir las varillas salientes de las casas con botellas de vidrio

Comparte esta información en tus redes sociales

En las zonas suburbanas de la Ciudad de México, es común encontrarse con una curiosa escena en las azoteas de las casas: largos trozos de varilla, a veces adornados con botellas de vidrio vacías. Esta imagen sugiere a muchos que la construcción de la casa está incompleta o que su propietario planea agregar más niveles en el futuro. Sin embargo, detrás de esta aparente irregularidad arquitectónica se esconde una razón técnica y, en ocasiones, una carga simbólica aspiracional.

Evitar la corrosión

Desde una perspectiva técnica, estas varillas que se elevan hacia el cielo no son más que refuerzos verticales de concreto, esenciales para garantizar la continuidad en la construcción entre los distintos niveles de la casa. El empalme de estas varillas entre un nivel y otro solo requiere una longitud equivalente a veinte veces el diámetro de la varilla.

Por ejemplo, considerando la varilla más común con un diámetro de 3/8 de pulgada, el tramo de empalme debería ser de aproximadamente 30 centímetros. Para evitar la corrosión, se recurre al ingenioso uso de botellas de vidrio vacías, protegiendo la varilla de la herrumbre y asegurando la solidez estructural a lo largo del tiempo. Se tiene creencia de que el color ámbar de la botella protege más, pero resulta ser totalmente igual si fueran botellas de vidrio transparente.

Simbolismo

Más allá de las consideraciones técnicas, la presencia de estas varillas y botellas ofrece una mirada única a la auto-construcción en las áreas suburbanas. Es un fenómeno que refleja la realidad de las ciudades caóticas, donde la falta de recursos y conocimiento técnico a menudo da lugar a construcciones improvisadas y a medio terminar. Pero estas estructuras no solo tienen un valor constructivo; también llevan consigo un valor simbólico aspiracional. Los propietarios depositan su confianza en un futuro mejor para sus hogares, creyendo que el proyecto nunca estará completamente terminado, una realidad que resuena con aquellos dedicados a la construcción.

FUENTE: El Equipo Plástico
¿Estética?

El famoso artista estadounidense Robert Smithson, conocido por su asociación con el minimalismo y el Land Art, visitó México en 1969 y dejó sus impresiones sobre estas construcciones informales. En sus palabras, describió estas estructuras como una especie de ‘desarquitecturización‘, donde la demolición de un intento de expansión resulta en hierros sobresaliendo, creando una imagen que evoca a Piranesi. Esta visión poética destaca la dualidad entre ruina y desarrollo que caracteriza a muchas construcciones en las afueras de las ciudades.

¿Las varillas funcionan como pararrayos?

Contrario a la creencia popular, algunas explicaciones menos conocidas también pueden arrojar luz sobre este fenómeno. Por ejemplo, se ha sugerido que estas varillas podrían ser utilizadas como pararrayos improvisados. Sin embargo, es crucial entender que para funcionar como un pararrayos efectivo, un objeto debe diseñarse específicamente con ese propósito y cumplir con requisitos técnicos específicos. Las varillas salientes en las azoteas no cumplen con estos criterios y podrían representar un riesgo de seguridad significativo en lugar de ofrecer protección contra rayos.


Comparte esta información en tus redes sociales

Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

Descubre más desde Enséñame de Ciencia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo