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Aprende a cultivar epazote en casa, sin semillas, fácilmente y en poco espacio

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Crédito de imagen: PicturePartners de Getty Images.

¿Te gustaría tener un cultivo de epazote en casa, pero no sabes de qué forma puedes lograrlo? Tranquilo, crear un cultivo de esta planta es mucho más sencillo de lo que crees, y el día de hoy te enseñaremos cuál es la mejor forma de lograrlo sin requerir de semillas para ello, así que, si estás interesada en conocer los detalles de esto, te invitamos a seguir leyendo este artículo, pues te contaremos todos los detalles de esto a continuación.

El epazote es una hierba aromática cuyo uso se extiende desde las culturas antiguas hasta la actualidad, esta es ampliamente apreciada principalmente por lo funcional que resulta dentro de la cocina al añadir un gran sabor y aroma a un sinfín de platillos, así como a las propiedades medicinales que se le atribuyen. En lo que respecta a su primer uso, en la gastronomía mexicana es ampliamente empleada al ser parte de platillos como: elotes y esquites, frijoles negros, el chileatole, quesadillas, tamales, escamoles, salsas, moles, entre mucho otros.

Debido a esto, este suele ser un producto vegetal que se emplea ampliamente, así que, para que de ahora en adelante solo tengas que cortar un par de hojas de tu jardín cada que desees emplear esta hierba en tus preparaciones, el día de hoy te enseñaremos de qué forma puedes cultivar epazote en casa sin semillas, así que, veamos el paso a paso que debes de seguir a continuación.

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Aprende a cultivar epazote en casa, sin semillas, fácilmente y en poco espacio

Comencemos por el esqueje. Lo primero que debes de hacer para crear tu cultivo de epazote es buscar un esqueje, el cual debe estar fresco, en buen estado, preferentemente nuevo y de unos 10 a 15 centímetros. Si este lo conseguirás de una planta ya establecida, entonces asegúrate de cortarlo con unas tijeras limpias y desinfectadas, por otro lado, si este lo tomarás de una porción comprada en el supermercado, te recomendamos que verifiques que este se encuentre en buen estado.

 

Enraizar. Una vez que has conseguido tu esqueje será momento de comenzar con el proceso para enraizar. Para esto te recomendamos que te deshagas del follaje de los últimos 5 centímetros del esqueje para luego tomar un vaso, o un envase similar, le coloques agua y sumerjas dicha porción final del esqueje en agua con la intención de que le salgan raíces. Al realizar esto te recomendamos que evites que todo el esqueje se sumerja en agua, pues esto podría dañarlo. Coloca el sistema en un sitio en donde pueda recibir una buena cantidad de luz solar y cambia el agua cada que notes que esta está turbia.

 

Trasplantar. Con el paso del tiempo te darás cuenta de cómo comienza la formación de raíces, cuando notes que estás alcanzan un tamaño de unos 5 centímetros, entonces ya podrás trasplantar a tierra. Para esto te recomendamos conseguir una maceta con agujeros de drenaje y tierra de buen drenaje y bien abonada. De esta manera, para trasplantar solo será necesario que añadas la tierra en la maceta, trasplantes el esqueje sin dañar sus raíces y las cubras por completo con el sustrato, finalmente, riega abundantemente, pero sin encharcar la tierra.

 

Cuidados. En cuanto a los cuidados, te recomendamos mantener la maceta en un sitio en donde reciba varias horas de luz y regar abundantemente, pero sin acumulación de agua en el sustrato, cada que notes que el sustrato está comenzando a secarse.


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