20 años de oscuridad: científicos revelan la causa de que la Tierra quedara sin Sol en la Edad Media

Cuando hablamos de la Edad Media, nos referimos a ese periodo histórico que comprende los siglos V y XV. Apenas un siglo después de su inicio, alrededor del año 536 d.C. en la Tierra se presentó un periodo de oscuridad que tuvo una duración de 20 años. En este lapso, en muchas partes de Europa y Asia la luz solar no se extendía más allá de 4 o 5 horas, presentando una intensidad de luz similar a la de la Luna.
Debido a la intensa penumbra en la que estaba sumida la Tierra, muchas personas de ese tiempo creyeron que el mundo había llegado a su fin. Y aunque en términos generales no se trataba de un apocalipsis, sí trajo graves consecuencias para la población, pues, al no penetrar la luz del Sol en la Tierra, hubo malas cosechas y, por ende, grandes hambrunas que azotaron al planeta, aunado a la propagación de la peste bubónica que llegó al continente europeo por el año de 541 d.C., lo que provocó el hundimiento económico de Europa.
A causa de la gravedad de este fenómeno, investigadores actuales han presentado una interpretación de este, en la Conferencia de Unión Geofísica Americana, en la que Dallas Abbott y su colega John Barron dieron a conocer su análisis sobre el suceso, el cual parte de un núcleo de hielo extraído en Groenlandia y conserva las evidencias de erupciones volcánicas submarinas que vertieron sedimentos y microorganismos a la atmósfera.
Si bien es cierto que entre los años 536 y 541 hubo erupciones volcánicas en la superficie, ninguna de ellas fue lo suficientemente intensa como para emitir tanto dióxido de azufre que filtrara la luz solar, creando una capa en la atmósfera que no permitiera el paso de la radiación solar, como ocurrió en aquella época.
“Encontramos microfósiles de organismos que viven en latitudes bajas que nunca se habían hallado en núcleos de hielo de Groenlandia, y polvo de sedimentos marinos profundos”, detalló Abbott.

Esta afirmación se respalda con la confirmación de que no hay un sedimento terrestre ni núcleo de hielo que contengan indicios que apoyen la hipótesis, por lo que los investigadores creyeron que el material que sumió en oscuridad a la Tierra por tanto tiempo prevenía del espacio. Sin embargo, cuando llevaron a cabo el análisis de la química del agua de deshielo de ese núcleo, clasificado como GISP2, hallaron la respuesta, ya que encontraron decenas de fósiles de especies microscópicas que habitan las aguas cálidas tropicales.
La hipótesis de los investigadores arroja que los microorganismos y sedimentos encontrados en Groenlandia llegaron hasta la atmósfera mediante erupciones volcánicas submarinas que sucedieron cerca del ecuador, mismas que vaporizaron grandes cantidades de agua marina y con el vapor, se elevaron sedimentos cargados de calcio y criaturas marinas microscópicas.
A causa de los enormes volúmenes de vapor y las erupciones tan fuertes, este material quedó flotando en la atmósfera por un periodo de tiempo de casi 20 años (536 – 555 d.C.) lo que provocó que la luz del Sol no pudiera entrar en la atmósfera de Tierra y sumiendo a nuestro planeta en una noche eterna.
