La manera correcta de guardar tu sal de mesa para que no se humedezca

En la cocina se deben tener ciertos cuidados algunos ingredientes si lo que se busca es preservarlos en buen estado por un buen tiempo, tal es el caso de la sal y la humedad, dos cosas que no suelen llegarse muy bien.
Cuando del arte culinario se habla, existen muchos temas a tocar, desde las recetas, las técnicas de cocina que existen, la combinación de alimentos, entre muchos otros. Pero, uno de los más importantes es la condimentación, y el condimento más común para usar es la sal.
‹‹la sal es un compuesto iónico formado por una combinación de iones de cloro y sodio, acomodados en una estructura cristalina con forma cúbica››, esta es la descripción que nos ofrece la plataforma Medicina General y de Familia acerca del origen y composición de la sal como todos la conocemos.
Si bien, este compuesto podemos encontrarlo en diversas partes, la sal común o sal de mesa es sumamente utilizada alrededor del mundo para diversas situaciones, más comúnmente en el ámbito alimenticio, pues la sal es el condimento por excelencia para la gran mayoría de recetas y técnicas culinarias.
Para sazonar, para conservar alimentos, para mejorar sabores desalineados, y una de las propiedades más notables de este producto, la retención de líquidos. Es esta última propiedad la que entra en juego al momento de conservar nuestra sal en las condiciones adecuadas o no, pues también suele absorber la humedad del ambiente.
La absorción de la humedad por parte de la sal tiene como consecuencia directa el pasar de ser granos separados a un apelmazamiento de sal, grumosa y húmeda, encontrándonos porciones pegadas unas a las otras, esto provoca que la sal sea muy difícil de utilizar o hasta imposible.
Esta propiedad de la sal es conocida como higroscópico, una condición que hacer que la sal absorba en gran medida la humedad que se encuentra en el aire o cerca de ella, convirtiendo los granos finos en una masa sólida, así lo describe la página oficial de Sal Sano.

Sin embargo, existen algunos trucos de cocina para evitar que la sal se llene de humedad, esto se logra haciendo compartir a la sal espacio con otro ingrediente con una acción absorbente más potente, o bien, guardando la sal de maneras específicas en recipientes especiales.
Existe una variedad de estos ingredientes y recipientes, y en esta ocasión te dejaremos con un listado de trucos con los que puedes hacer que la sal no se llene de humedad:
1. Recipientes herméticos: los recipientes de vidrio herméticos son perfectos para conservar las condiciones secas de la sal y evitar que la humedad entre.
2. Guardar en lugares secos y frescos: evitar que la sal tenga contacto por mucho tiempo con ambientes húmedos ayudará en gran medida a que esta no absorba toda esa humedad.
3. No dejar mojado el salero: si lavas tu salero, procura que esté bien seco y nada húmedo antes de introducirle sal de nuevo.
4. Arroz: este truco es clásico, si alguna vez te has encontrado en algún lugar un salero con arroz y sal, este es el motivo, el arroz absorbe una mayor cantidad de humedad dejando a la sal totalmente intacta.
5. Granos de café: los granos enteros sin moler del café tienen el mismo efecto que el arroz, solo será cuestión de agregarlos al mismo recipiente que la sal.
6. Perejil seco y clavos de olor: dos ingredientes con propiedades de absorción únicas, suelen usarse de la misma forma que el arroz y el café, sin embargo, esta alternativa suele dejar la sal con el aroma que estos dos ingredientes desprenden.
