Medio ambienteNaturaleza

Reciente estudio de ADN en pulpos predijo la catástrofe de la Antártida; el ciclo puede repetirse

Comparte esta información en tus redes sociales

FUENTE: CNN

Los pulpos se han convertido en protagonistas de una historia científica intrigante. Un reciente estudio sobre el ADN del pulpo de Turquet, residente en las gélidas profundidades de la Antártida, ha arrojado luz sobre un enigma geológico que ha desconcertado a los científicos durante años y que, probablemente, pudiera predecir otras catástrofes.

Imagina el ADN como una cápsula del tiempo, un archivo genético que contiene no solo la información de los animales vivos en la actualidad, sino también los secretos ancestrales de sus antepasados. En este caso, el protagonista es el pulpo de Turquet, un habitante del lecho marino antártico que ha resultado ser clave para desentrañar eventos del pasado remoto.

El equipo de investigación, encabezado por la Dra. Sally Lau de la Universidad James Cook en Australia, ha empleado una táctica genómica innovadora para rastrear los encuentros genéticos entre diferentes poblaciones de pulpos a lo largo del tiempo. Han secuenciado el ADN de 96 pulpos de Turquet recolectados en diversas épocas y lugares, construyendo así un detallado árbol genealógico que se remonta a millones de años.

El pulpo de Turquet fue elegido como protagonista de esta investigación por razones intrigantes. A diferencia de especies marinas de rápido movimiento, como el krill, estos pulpos son relativamente inmóviles, limitándose a deslizarse por el fondo marino. Esta peculiaridad los convierte en excelentes indicadores genéticos, ya que tienden a reproducirse dentro de sus poblaciones locales, conservando así conexiones históricas en su ADN.

La conexión entre la genética del pulpo y el colapso de la capa de hielo en la Antártida occidental es reveladora. Los resultados sugieren que hace aproximadamente 125,000 años, durante un período conocido como el Último Interglacial, las poblaciones de pulpos de Turquet en los mares de Weddell, Amundsen y Ross estaban genéticamente conectadas. Esto coincide con la sospecha de los geocientíficos de que la capa de hielo de la Antártida occidental colapsó en ese mismo periodo.

La relevancia de este descubrimiento radica en que la Antártida occidental es la mayor contribuyente actual al aumento global del nivel del mar. Un colapso total de su capa de hielo podría resultar en un aumento de 3 a 5 metros en el nivel del mar a nivel mundial. Entender cómo esta capa de hielo se configuró en el pasado, especialmente durante períodos interglaciales con temperaturas similares a las actuales, es crucial para proyectar con precisión el aumento futuro del nivel del mar.

El método empleado por el equipo de investigación es comparado de manera ilustrativa con una versión marina del popular servicio de pruebas genéticas 23andMe. Al igual que esta empresa nos proporciona información sobre nuestros ancestros, el ADN de los pulpos ofrece una ventana única hacia el pasado geológico de la Antártida.

A pesar de la relevancia del estudio, quedan preguntas sin respuesta. El enfoque genético utilizado no puede precisar exactamente cuándo ocurrió el colapso de la capa de hielo ni la duración exacta del evento. Sin embargo, la Dra. Lau sugiere que con muestras más recientes y técnicas de análisis de ADN más avanzadas, estas incógnitas podrían resolverse en el futuro.

FUENTE: Getty Images

El impacto de este estudio no ha pasado desapercibido en la comunidad científica. Expertos como la Dra. Andrea Dutton y el Prof. Robert M. DeConto lo califican como «pionero«. Utilizar la genómica de los pulpos para abordar cuestiones cruciales sobre el cambio climático histórico es considerado como un enfoque innovador y emocionante.

Este descubrimiento plantea preguntas intrigantes sobre la repetición de la historia, especialmente dada la actual trayectoria de las temperaturas globales. La genómica del pulpo ha permitido obtener respuestas valiosas y ha destacado la importancia de explorar más allá, utilizando esta metodología en otras regiones de la Antártida cuya historia climática aún no se comprende completamente.

El ADN de los pulpos ha abierto una puerta a la comprensión de antiguos misterios geológicos. La conexión entre la genética de estos inusuales habitantes del lecho marino antártico y el colapso de la capa de hielo ofrece una perspectiva única sobre nuestro pasado climático, al tiempo que arroja luces sobre posibles escenarios futuros en un mundo afectado por el cambio climático.


Comparte esta información en tus redes sociales

Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

Descubre más desde Enséñame de Ciencia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo